pastillas para ancianos 75Cuando tiene dolor de cabeza u otro dolor, lo primero que solemos hacer es tomar un analgésico del botiquín. Este medicamento puede tener un ingrediente denominado acetaminofeno. ¿Sabe lo que es? ¿Podría ponerse en riesgo si toma demasiado?

Acetaminofeno es el nombre genérico de un analgésico conocido que se encuentra en muchos medicamentos de venta libre como Tylenol, Theraflu y NyQuil. También se encuentra en algunos analgésicos de venta con receta; dos ejemplos conocidos son Vicodin (acetaminofeno e hidrocodona) y Percocet (acetaminofeno y oxicodona).

El acetaminofeno puede tener efectos secundarios dañinos si se lo administra en dosis altas.

¿Tiene conciencia el público de estos efectos secundarios? En un estudio realizado en 2007 publicado en la revista especializada Journal of American Pharmacists, un grupo de investigadores descubrió que de 104 personas entrevistadas, 80% dijo haber consumido acetaminofeno. La mayoría de estas personas no estaban seguras si habían recibido información sobre los riesgos de tomar dosis altas de este medicamento. Además, no sabían qué se consideraría una dosis alta para productos de potencia normal o elevada.

En junio de 2009, un comité asesor de la Administración de Drogas y Alimentos de los EE. UU. (FDA) decidió actualizar la etiqueta de advertencia del acetaminofeno. Esta etiqueta actualizada informa al público que tomar una cantidad superior a la dosis máxima puede causar daños hepáticos graves.

En la etiqueta: cómo transmitir el mensaje

Daño hepático

El hígado es susceptible a daños por ser el órgano que procesa las sustancias tóxicas. Cuando una sobrecarga de toxinas daña el hígado, el paciente puede presentar signos tempranos de insuficiencia hepática aguda, como coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia), náuseas y vómitos. Estos síntomas pueden empeorar de forma rápida y provocar insuficiencia hepática y muerte.

Las dosis altas de acetaminofeno pueden ser tóxicas y provocar daños hepáticos, la necesidad de un trasplante de hígado e incluso la muerte. Según un estudio citado por la FDA, 94 pacientes fueron internados en Atlanta debido a insuficiencia hepática aguda a lo largo de un período de cinco años. Sesenta y cinco pacientes (49 adultos, 16 niños) aceptaron participar en el estudio. Entre los adultos, 41% de los casos se debió a una sobredosis de acetaminofeno (ya sea accidental o intencional). Al aplicar estas estadísticas a la población de los EE. UU., es posible calcular aproximadamente 1600 casos de insuficiencia hepática aguda por año, 640 de los cuales estarían relacionados con el acetaminofeno.

Cambios en el hígado

La FDA también se enfocó en la capacidad del acetaminofeno de alterar los exámenes de función hepática. En un estudio, 145 pacientes sanos fueron divididos en cinco grupos: placebo (pastilla de azúcar), acetaminofeno, Percocet, Vicodin y morfina. Después de recibir 4 gramos de acetaminofeno (la dosis diaria máxima) durante dos semanas, alrededor del 30% al 40% de los participantes que recibían acetaminofeno en los grupos de tratamiento presentaron una concentración elevada en las pruebas de ALT (análisis de sangre que detecta la enfermedad hepática). Estos valores regresaron al nivel normal una vez que los pacientes interrumpieron el tratamiento con acetaminofeno. El estudio indica que incluso si se toma la dosis máxima (no una sobredosis), las células hepáticas pueden verse afectadas.

Si el acetaminofeno puede alterar las pruebas de la función hepática en personas sanas, ¿qué sucede con aquellas personas que ya padecen daño hepático?

Personas que tienen mayor riesgo

Consumo de alcohol

Beber demasiado alcohol puede dañar el hígado a lo largo del tiempo. Este daño puede afectar la manera en que el hígado procesa el acetaminofeno. Las personas que beben más de tres copas de bebidas alcohólicas por día deben consultar al médico antes de tomar acetaminofeno.

Enfermedad hepática

El término enfermedad hepática se refiere a una variedad de padecimientos que afectan el hígado, como la cirrosis, la hepatitis A, la hepatitis B y la hepatitis C. Los estudios muestran que las personas que padecen enfermedad hepática metabolizan el acetaminofeno de forma diferente a las personas sanas. En el caso de la cirrosis, el hígado se llena de cicatrices, lo que obstaculiza su capacidad de desintoxicar las sustancias dañinas. Dado que las personas que padecen enfermedad hepática corren un riesgo mayor de padecer efectos secundarios dañinos (incluso con la dosis recomendada), deben consultar al médico antes de tomar acetaminofeno.

Tratamiento con warfarina

Además del peligro de daño hepático, el acetaminofeno también puede aumentar el riesgo de hemorragia si se lo mezcla con otros medicamentos. La warfarina (p. ej., Coumadin) es un medicamento recetado con frecuencia para prevenir la formación de coágulos sanguíneos peligrosos. El acetaminofeno puede aumentar el efecto anticoagulante de la warfarina, lo que aumenta el riesgo de padecer una hemorragia grave. En un estudio publicado en la revista especializada Pharmacotherapy (Farmacoterapia), 36 personas que estaban tomando warfarina fueron asignadas al azar a tres grupos (placebo, 2 gramos de acetaminofeno o 4 gramos de acetaminofeno). En comparación con el grupo de placebo, quienes recibían acetaminofeno presentaron aumentos moderados en el índice internacional normalizado o IIN (una prueba que mide la coagulación de la sangre). Los valores mayores indican que la sangre tardará más tiempo en coagularse, lo que aumenta el riesgo de padecer una hemorragia. Por este motivo, los pacientes que estén recibiendo tratamiento con warfarina deben consultar a su médico antes de tomar acetaminofeno.

Qué significan estas advertencias para usted

El principal objetivo de estos cambios en la etiqueta es fomentar la conciencia sobre la cantidad de acetaminofeno que se toma y qué afecciones incrementan el riesgo de padecer daño hepático.

Existen maneras en las que puede tomar acetaminofeno sin riesgos:

  • Leer atentamente las etiquetas de los medicamentos para conocer los ingredientes activos. Nunca tomar más de un producto que contenga acetaminofeno. Por ejemplo, no tomar Tylenol y también NyQuil (ambos contienen acetaminofeno).
  • Si está tomando un medicamento de venta con receta, lea el prospecto que viene con dicho medicamento para saber cuáles son sus ingredientes activos. Tenga presente que en el caso de los medicamentos de venta con receta, el acetaminofeno puede estar indicado como N-acetil-para-aminofenol. Si no está seguro de cuáles son los ingredientes, consulte al médico o al farmacéutico.
  • Siga detalladamente las instrucciones sobre la dosis. Cada producto puede tener una dosis diaria máxima diferente. Incluso si el medicamento no produce un alivio de los síntomas, evite tomar una cantidad superior a la dosis recomendada. Consulte con el médico.
  • Tenga especial cuidado al administrarle el medicamento a su hijo. Siga cuidadosamente las instrucciones que aparecen en la etiqueta. La dosis depende de la edad y el peso del niño. Asegúrese de utilizar la herramienta medidora que viene con el medicamento. No utilice una cuchara de cocina, ya que esto hacer administrar una dosis superior. También lleve un registro de cuándo le administró la dosis a su hijo y cuál fue esa dosis.

    Nota: No se recomienda administrar medicamentos para la tos y el resfriado a niños de cuatro años o menores.

Si usted o su hijo toman una cantidad excesiva de acetaminofeno, llame al servicio de emergencias o al Centro de Control de Envenenamientos (1-800-222-1222 en los EE. UU.) de inmediato. Los primeros signos de insuficiencia hepática aguda (p. ej., náuseas, vómitos) se pueden malinterpretar como síntomas de otra enfermedad. Obtenga ayuda si usted o su hijo presentan estos signos.

Recuerde consultar al médico antes de tomar acetaminofeno si usted:

  • Bebe más de tres copas de alcohol por día.
  • Sufre enfermedad hepática.
  • Toma warfarina u otros medicamentos.

La elección correcta en su caso

El acetaminofeno no presenta riesgos para la mayoría de las personas si se lo toma de la manera indicada. Para algunas personas, es una buena opción, ya que no causa malestar estomacal y no está asociado con el síndrome de Reye, una enfermedad grave que puede afectar a los niños y adolescentes que padecen o han padecido una infección viral. Si no está seguro sobre cual analgésico es adecuado para su caso, consulte al médico o al farmacéutico.