¿Quiere algo para masticar? ¡Que no sea al tabaco sin humo! El tabaco sin humo o "para escupir" viene en dos presentaciones: tabaco para masticar y rapé; los dos pueden causar cáncer y serios problemas de salud oral.

El tabaco para masticar puede encontrarse como tabaco en hoja, el cual está empaquetado en una bolsa, o pastilla de tabaco para mascar, la cual tiene forma de bloque. Ambos tipos se colocan entre la mejilla y la encía durante varias horas, y producen un continuo estado elevado de nicotina en los usuarios. El rapé, por lo general vendido en latas, es una forma en polvo del tabaco que se coloca entre el labio inferior y la encía. Una cantidad muy pequeña liberará nicotina muy rápido dentro del torrente sanguíneo, produciendo un estado elevado rápido.

Lo Malo y lo Feo

Más Nicotina que los Cigarros

Debido a que el uso de tabaco sin humo pone más nicotina dentro del torrente sanguíneo que los cigarros, las personas que "mastican" regularmente encuentran que es más difícil dejar de consumirlo que dejar de fumar. De hecho, una "porción" de tamaño promedio que se mantiene en la boca durante 30 minutos libera tanta nicotina como fumar dos o tres cigarros. Cuando alguien consume tabaco sin humo, su cuerpo se ajustará a la cantidad de tabaco necesitada para producir ese estado elevado. Entonces, necesita un poco más de tabaco para alcanzar la misma sensación y termina siendo adicto.

Químicos Nocivos

Podría no producir humo, ¡pero no es inofensivo! Además de nicotina, el tabaco sin humo contiene al menos 28 químicos conocidos por causar cáncer. Éstas son sólo algunas de las sustancias encontradas en el tabaco sin humo:

  • Plomo (toxina nerviosa)
  • Arsénico
  • Cianuro
  • Benceo
  • Polonio 210 (desecho nuclear)
  • Cadmio (en baterías de autos)
  • Formaldehído (usado para embalsamar)
  • N-Nitrosaminas (causantes de cáncer)

Preocupaciones Físicas y Sociales

Los consumidores de tabaco sin humo se ponen en alto riesgo de muchos problemas de salud serios y visibles, como:

  • Cáncer. Cáncer de la boca (labios, lengua, y mejillas) y de la garganta (la faringe, laringe, y esófago). La cirugía para tratar cáncer de la boca (cáncer oral) es desfigurante y algunas veces involucra extirpar partes del rostro, mejillas, lengua, o labios. El cáncer oral puede propagarse rápidamente a otras partes del cuerpo. El paciente promedio con cáncer oral vive sólo cinco años después del diagnóstico.
  • Enfermedad dental y de las encías. El tabaco sin humo decolora permanentemente los dientes. Éste raspa los dientes y desgasta la superficie dura o esmalte. Esto provoca mal aliento, caries , recesión de las encías, y caída de los dientes.
  • Leucoplasia. Cuando el tabaco sin humo irrita la boca, puede causar cambios precancerosos en la boca. Éstos están marcados por manchas blancas y correosas, las cuales pueden tener diferentes formas y tamaños. Cualquier persona que perciba estos cambios debería acudir a su médico inmediatamente.
  • Dependencia a la nicotina. El flujo constante de nicotina en la sangre provoca un incremento en la frecuencia cardiaca, presión arterial, y algunas veces latidos cardiacos irregulares. Además, esto provoca que los vasos sanguíneos se estrechen, lo cual puede conducir a una reducción en el rendimiento atlético y niveles de resistencia.
  • Vergüenza social. No hay nada socialmente deseable en el mal aliento, dientes llenos de residuos y descoloridos, y escupir constantemente. Los consumidores de tabaco sin humo están en riesgo de lastimar su vida social con este hábito. Incluso peor, su apariencia podría quedar alterada permanentemente con la cirugía para cáncer oral.

Señales de Peligro para los Consumidores

Cualquier persona que use tabaco sin humo (o que lo haya usado anteriormente), debería revisar regularmente la presencia de señales tempranas de cáncer oral:

  • Una llaga en la boca que sangre y no sane
  • Un abultamiento o mancha blanca o roja que no desaparece
  • Un abultamiento o engrosamiento en cualquier parte de la boca o cuello
  • Dificultad para masticar, deglutir, o mover la lengua o mandíbula
  • Sensación de que tiene algo en la garganta

Los consumidores de tabaco deberían estar alerta de acudir a su dentista cada algunos meses para revisar su boca para detectar cáncer oral. Mientras más temprano se detecte el cáncer, será mayor la probabilidad de curarlo.

Lo Bueno

Podría ser difícil dejar de consumir tabaco sin humo, pero muchas personas logran hacerlo exitosamente. Si usted quiere dejarlo, éstos son algunos consejos que le pueden ayudar:

  1. Piense en todas las razones por las que quiere dejarlo. Usted podría querer un estilo de vida saludable. Usted no quiere tener cáncer, mal aliento, o dientes manchados. Tal vez le preocupe la manera en la que el hábito podría ser desagradable para otras personas.
  2. Falta de apoyo por parte de otras personas. Únase a un grupo de apoyo o a una clase para dejar de consumir tabaco. Pida a sus amigos, familiares, maestros, y profesionales de la salud, estímulo y apoyo.
  3. Elija una fecha para dejar de consumirlo. Póngala en su calendario, y diga sus planes a otras personas que lo apoyen. Deseche todo su tabaco para mascar y rapé.
  4. ¡No se dé por vencido! Si usted no ha logrado hacerlo antes, recuerde que a menudo toma varios intentos dejar el tabaco.
  5. Busque consejo. Pregunte a su médico acerca de la goma de mascar de nicotina y los programas para dejarlo.
  6. Encuentre alternativas para el tabaco sin humo. Pruebe goma de mascar sin azúcar o bocadillos bajos en calorías como palomitas de maíz, verduras, y frutas.
  7. Permanezca ocupado. Los pasatiempos y otras actividades pueden ayudarle a distraer su mente de masticar. Haga ejercicio para aliviar la tensión, escuche música, hable con amigos, o realice investigación en su computadora.
  8. Recompénsese. Refuércese positivamente cada día, si es necesario. Con el dinero que estará ahorrando, podría darse el gusto de ir al cine o comprar algo lindo.
  9. Desarrolle un plan que funcione para usted. Cada persona es diferente, y lo que funciona para alguien más podría no funcionar para usted. Experimente y vea qué funciona y qué no funciona. Sobre todo, fije objetivos realistas y no se dé por vencido por uno o dos contratiempos.