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Ataques Febriles: Atemorizantes Pero Generalmente Inofensivos

June 10, 2008 - 7:30am
 
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Ataques Febriles: Atemorizantes Pero Generalmente Inofensivos

Un ataque febril puede ser un evento atemorizante de observar para un padre o para que la persona que cuida al niño. En un minuto su hijo está jugando normalmente y al siguiente cae al suelo y su cuerpecito está brincando con convulsiones erráticas.

Ataques Relacionados con la Fiebre

Los ataques febriles (de fiebre) generalmente se producen por un rápido aumento en la temperatura corporal y ocurren, en la mayoría de los casos, en niños de entre seis meses y cinco años. El niño pierde el conocimiento y empieza a temblar, generalmente moviendo los miembros de ambos lados del cuerpo. Es menos frecuente que el niño se ponga tieso o tenga sacudidas en una sola porción del cuerpo, como un brazo o la pierna. La mayoría de los ataques duran sólo uno o dos minutos, y generalmente después el niño caerá en un sueño muy profundo, despertando en poco tiempo y volviendo a la normalidad.

Aunque los ataques febriles son comunes y generalmente benignos, es importante que haga examinar a su hijo por su pediatra si se presenta alguno. El doctor querrá determinar la causa de la fiebre y proporcionarle el medicamento adecuado. El pediatra también querrá revisar al niño para descartar padecimientos más serios, así como para identificar si su hijo está en riesgo mayor de padecer ataques febriles recurrentes o prolongados. Aproximadamente un tercio de los niños que tienen un ataque febril tendrán otro, pero usted puede tomar algunas precauciones para ayudar a eliminar la posibilidad de que vuelva a ocurrir.

¿Se Pueden Prevenir los Ataques?

No hay ningún estudio concluyente para determinar si su infante corre el riesgo de ataques. Dado que generalmente estos suceden durante una oscilación de la temperatura del cuerpo, usted puede no notar que su hijo tiene fiebre. Sin embargo, una vez que el primer ataque se ha presentando, lo pediatras aconsejan a los padres que revisen la temperatura del niño cuando él o ella parezcan decaer con algo. Los doctores aconsejan prudencia contra la "fobia de la fiebre", pero recomiendan a los padres darle al niño un medicamento para bajar la fiebre cuando ésta alcance los 100.5°F. También recomiendan que los padres le avisen a la persona que cuida a su hijo que el niño tiene un problema con los ataques.

Medicamentos

Algunas veces los doctores tratan los ataques severos o prolongados con medicamentos. El diazepam se puede administrar de forma oral o con una solución intravenosa por el recto. Por su tipo de absorción rápida significa que se puede utilizar para abortar un ataque que se esté presentando o como protección profiláctica contra los ataques.

Ataques Simples y Complejos

La mayoría de los ataques son clasificados como "simples." Los movimientos son generalizados y el ataque dura menos de 15 minutos. Los ataques clasificados como "complejos" duran más tiempo, se localizan en un lado del cuerpo, y se pueden presentar más de uno dentro de las 24 horas siguientes. También hay un ligero aumento en el riesgo de que ocurran subsecuentemente si su hijo experimenta un ataque complejo. Si su niño era menor de un año cuando se le presentó el primer ataque, tiene un 50% de probabilidad de una recurrencia.

El riesgo de otros ataques febriles también es ligeramente alto si hay antecedentes familiares de ataques febriles o si la fiebre no era muy alta cuando ocurrió el primer ataque. Los niños que tuvieron su primer ataque a la edad de tres años o más grandes, tienen sólo un 20% de riesgo de una recurrencia.

¿Hay Una Conexión Entre los Ataques Febriles y la Epilepsia?

Aproximadamente del 2% al 4% de los niños con ataques febriles desarrollan epilepsia , pero no existe evidencia de que los ataques febriles cortos causen epilepsia. Aun así, persiste el argumento médico acerca de los ataques febriles prolongados y el desarrollo de la epilepsia del lóbulo temporal. La relación parece ser muy rara y todavía se está investigando. No hay manera de determinar si un niño va a desarrollar epilepsia del lóbulo temporal o si alguna forma particular de tratamiento es preventiva.

La epilepsia usualmente es lo primero en lo que se enfoca un médico al examinar a un niño con un primer ataque febril. La epilepsia es un riesgo para los niños que tienen ataques febriles complejos, antecedentes familiares de epilepsia, o anormalidades neurológicas. Muchos estudios de niños con epilepsia indican que aproximadamente 15% de ellos habían tenido un ataque febril. Esto, sin embargo, sugiere que la tendencia de los ataques febriles es un reflejo del umbral de los ataques del niño, más que una indicación de la relación causa y efecto.

Qué Hacer Si Su Hijo Tiene Un Ataque Febril

Si su hijo tiene un ataque febril, el mejor consejo puede ser el más difícil; permanezca calmado, registre el tiempo y observe a su hijo cuidadosamente. Ya que probablemente estas cosas estén muy lejos de su mente cuando se presentan un ataque, el anotarlas le permitirá describir con detalle el episodio a su pediatra. Aquí le mostramos lo que hay que hacer:

  • No Contenga Ningún Movimiento
  • No ponga nada en la boca de su hijo.
  • Coloque al niño de costado para que no se vaya a ahogar con la saliva.
  • Observe el pecho y la boca del niño para los signos de respiración. Si el niño no está respirando, llame de inmediato al 911.
  • Llame al 911 si el ataque dura más de diez minutos.

Es importante recordar que los ataques febriles son eventos de la niñez. Relájese con la seguridad de que no hay evidencia de que estos tipos de ataques puedan causar algún daño al cerebro. Los estudios de larga escala han demostrado que los niños que tuvieron ataques febriles tienen un desarrollo escolar normal, y aún en aquellos que tuvieron un ataque prolongado de más de una hora, generalmente el niño se recuperó completamente.

Confíe en el hecho de que la susceptibilidad a los ataques febriles es una situación temporal. Controle la fiebre de su hijo y tome nota de lo que sucede si ocurre un ataque adicional. Siga los consejos de su médico y trate de ser un padre alerta, pero no sobreprotector.

Fuentes Adicionales de Información

American Academy of Family Physicians
http://www.aafp.org/

American Academy of Pediatrics
http://www.aap.org/

Pediatric Neurological Associates
http://www.pediatricneurology.com/



Último revisado Febrero del 2003 por Elizabeth Smoots, MD

Se provee esta información como complemento a la atención proporcionada por su medico. Dicha información no tiene el propósito o la presunción de substituir el consejo medico profesional. Procure siempre el consejo de su medico o de otro profesional de la salud competente antes de iniciar cualquier tratamiento nuevo o para aclarar cualquier duda que usted pueda tener con relación a un problema de salud.

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