Definición

El desprendimiento de la placenta ocurre cuando la placenta se separa del útero antes de que el feto nazca. La placenta es el órgano que brinda nutrición para el feto mientras está todavía en el útero. En un embarazo saludable, la placenta permanece sujeta a la pared uterina hasta después que se da a luz al feto.

Algunas formas de la afección afectan aproximadamente a uno de cada 150 partos. En formas muy severas, el desprendimiento de placenta puede causar la muerte del feto. Esto ocurre aproximadamente en uno de cada 500-750 alumbramientos. La muerte de la madre por desprendimiento de la placenta es muy poco frecuente. Los bebés que sobreviven a un parto con esta afección presentan entre un 40% y 50% de probabilidades de sufrir complicaciones.

El desprendimiento de la placenta puede provocar:

  • Parto prematuro
  • Bajo peso al nacer
  • Pérdida considerable de sangre en la madre

Desprendimiento de la placenta

Desprendimiento de la placenta
© 2009 Nucleus Medical Art, Inc.

Causas

Con frecuencia es difícil diagnosticar la causa del desprendimiento de placenta. Algunas causas comunes de la condición incluyen:

  • Lesión en el abdomen por un accidente o una caída
  • Disminución repentina en el volumen del útero, por pérdida considerable del líquido amniótico o por el alumbramiento de un primer gemelo
  • Cordón umbilical anormalmente corto
  • Desarrollo agudo de presión arterial elevada (a menudo asociado con el consumo de cocaína)

Factores de riesgo

Un factor de riesgo es aquello que incrementa su probabilidad de contraer una enfermedad o condición.

Los siguientes factores incrementan su probabilidad de desarrollar desprendimiento de placenta:

Síntomas

Los síntomas incluyen:

(En las primeras etapas, pueden no presentarse síntomas)

  • Sangrado vaginal
  • Dolor abdominal
  • Dolor de espalda
  • Contracciones rápidas
  • Dolor en el útero

Diagnóstico

El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico.

Las pruebas pueden incluir:

  • Examen pélvico
  • Ecografía: una prueba que usa ondas sonoras para examinar el abdomen
  • Análisis de sangre
    • Examen de tiempo de protrombina: evalúa el tiempo que tarda el plasma de la sangre en coagularse
    • Examen de tiempo parcial de tromboplastina: evalúa el tiempo que tarda la sangre en coagularse
    • Prueba de fibrinógeno: evalúa la concentración sanguínea de una proteína que ayuda a coagular la sangre

Tratamiento

Consulte con el médico acerca del mejor plan de tratamiento para usted. Las opciones de tratamiento incluyen:

Tratamientos Intravenosos

Se pueden administrar líquidos por vía intravenosa para reemplazar la pérdida de líquidos. También se pueden administrar transfusiones sanguíneas para reemplazar el abastecimiento de sangre perdida.

La madre y el feto serán monitoreados cuidadosamente en busca de señales de sufrimiento o shock, incluyendo frecuencias cardiacas anormales.

Parto por Cesárea de Emergencia

Si existe peligro para la madre o el feto, se puede realizar un parto por cesárea de emergencia. Si tanto la madre como el feto están en bajo riesgo de complicaciones y el feto está a término completo, la madre puede tener un parto vaginal.

Prevención

Para ayudar a reducir su probabilidad de tener desprendimiento de placenta, siga estos pasos:

  • Evite drogas (especialmente cocaína), alcohol, y fumar durante el embarazo.
  • Reciba cuidado prenatal apropiado y regular a lo largo del embarazo.
  • Trate oportunamente las condiciones en la madre, incluyendo diabetes y presión arterial elevada.