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El ejercicio construye un cerebro sano

June 10, 2008 - 7:30am
 
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El ejercicio construye un cerebro sano

La actividad física regular puede mejorar también sus funciones cerebrales.

Usted probablemente sepa que el ejercicio es importante para mantener un cuerpo saludable, pero también lo puede ser para su cuerpo.

Las investigaciones han mostrado varios efectos positivos del ejercicio en el cerebro, incluyendo:

  • mejora el humor
  • mejora la memoria
  • incrementa el flujo sanguíneo al cerebro
  • retrasa o hace más lento el progreso de la enfermedad de Alzheimer
  • reduce el daño cerebral después de una lesión

Estado de ánimo

Un estudio hecho en adultos mayores sedentarios que habían participado en tres sesiones de ejercicios de entrenamiento semanales por un lapso de cuatro semanas reportaron una mejoría en su ánimo, calidad de vida y moral personal así como una reducción de la ansiedad.

Otro estudio examinó los efectos del ejercicio a largo plazo. Los adultos mayores que previamente habían sido previamente sedentarios experimentaron una mejora en su moral después de un programa de entrenamiento de un año de duración, el cual incluía ejercicio aeróbico tres veces a la semana.

El ejercicio también puede aliviar la depresión y la ansiedad, la cual puede ser debida en parte a el hecho de que las personas mayores que hacen ejercicio moderadamente como base regular han encontrado que duermen mejor. De acuerdo con investigadores del sueño del Stanford Center for Research y el Emory University Sleep Disorders Program en Atlanta, los adultos mayores que se ejercitan pasan menos tiempo tratando de dormir y generalmente duermen más y más profundamente que sus contra partes sedentarias.

El ejercicio produce otros beneficios, tales como un incremento en la fuerza muscular, rango de movimientos, equilibrio, resistencia y postura, todo esto promueve la autosuficiencia y disminuye la sensación de dependencia y depresión.

Memoria

La disminución de la memoria usualmente acompaña al envejecimiento, pero el ejercicio puede hacer más lento su progreso. Varios estudios recientes han documentado los efectos del ejercicio en la memoria. En un estudio, adultos mayores sedentarios participaron en un programa de ejercicios que consistía en una hora en caminadora rápida para hacer caminata , tres veces a la semana por cuatro meses. Los que hacían ejercicio, cuando se compararon con las personas sedentarias, experimentaron un mejora significativa en la memoria y en las pruebas de tiempo de reacción.

Estas investigaciones también encontraron que los adultos mayores que habían participado en el programa de fuerza y flexibilidad por una hora tres veces a la semana por cuatro meses, mejoraron su desempeño en las pruebas de memoria. Aun cuando los efectos de mejora de la memoria fueron más profundos en personas que realizaban actividad aeróbica, las investigaciones muestran que cualquier tipo de ejercicio regular es mejor que no hacer ninguno.

En otro estudio, personas retiradas recientemente que eligieron un estilo de vida más sedentario tuvieron puntuaciones de pruebas cognitivas que disminuían progresivamente en un periodo de cuatro años. En comparación, los nuevos retirados que participaron haciendo un ejercicio regular como caminar, trotar, hacer calistenia, andar en bicicleta, deportes, baile y ejercicios aeróbicos, no tuvieron un disminución en su puntaje de pruebas cognitivas.

Flujo de sangre al cerebro y riesgo de apoplejía

El flujo de sangre al cerebro disminuye con la edad; esto es un factor de riesgo para apoplejía . El mismo estudio de cuatro años mencionado arriba encontró que los retirados recientes que no hacían ejercicio tenían una reducción significativa de flujo sanguíneo al cerebro, mientras que aquellos que permanecieron activos o continuaron trabajando tuvieron un flujo sanguíneo al cerebro más constante, lo cual sugiere que el ejercicio ayuda a reducir la disminución de flujo sanguíneo al cerebro relacionada con la edad y puede protegernos contra una apoplejía.

Enfermedad de Alzheimer

Un estudio japonés siguió las vidas de 828 personas de 65 años de edad o más quienes no tuvieron demencia luego de un periodo de siete años. Ellos encontraron que las personas que habían participado en ejercicios diarios en su tiempo libre o actividad física de moderada a severa en el trabajo, tenían una significativamente menor incidencia de mal de Alzheimer. Algunas personas creen que llevar una vida físicamente activa puede ser de protección contra la enfermedad de Alzheimer .

¿De qué manera el ejercicio afecta el cerebro?

Los estudios animales nos ayudan a entender qué pasa dentro de nuestro cerebro durante el ejercicio. Los ratones adoran correr, así que, se les dieron ruedas para correr y se les permitió el ejercicio voluntario. Cuando se compararon con los ratones que no corrían, los ratones que se ejercitaban habían incrementado el número de células cerebrales en el hipocampo, una parte del cerebro involucrada en el aprendizaje y la memoria. Es por eso que cuando usted se ejercita puede incrementar el número de neuronas en su cerebro. La doctora Nicole Berchtold, dice "Entre más células cerebrales, mejor, especialmente en el hipocampo. Salga a hacer ejercicio para fortalecer sus músculos y neuronas."

Una molécula que parece tener una función importante en la salud y la función cerebral es el factor neurotrópico derivado del cerebro (BDNF por sus siglas en inglés). El BNDF es un factor de crecimiento que hace a las neuronas más resistentes a las lesiones. El BNDF ayuda a las neuronas a sobrevivir, especialmente a las neuronas que son susceptibles a la degeneración de la enfermedad de Alzheimer y el mal de Parkinson.

"Hemos hecho algunos emocionantes descubrimientos. Hemos encontrado que el ejercicio incrementa los niveles de BNDF en los centros de memoria del cerebro," dice Berchtold. "Los científicos también han mostrado que el BNDF mejora el aprendizaje y la memoria. Las implicaciones excitantes que tiene el ejercicio no sólo mantienen sanas a las neuronas sino que el ejercicio también puede ayudar a aprender."

Los científicos han mostrado que el ejercicio también puede incrementar el número de células cerebrales tanto como las moléculas que protegen en el cerebro. Esto significa que el ejercicio tiene el potencial de hacer más lentas las enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer o reparar los cerebros dañados o envejecidos.

Empezar en el camino del ejercicio

Si ha decidido empezar a moverse, he aquí algunas preguntas que se puede hacer a sí mismo para decidir que actividad es mejor para usted:

  • ¿Disfruta de la compañía al hacer ejercicio o prefiere hacerlo solo?
  • ¿Le gusta la estructura o compañerismo de una instalación de clases?
  • ¿Prefiere estar en interiores o exteriores?
  • ¿Qué va a ser convenientemente suficiente para que encaje en su rutina?
  • ¿Es un problema el transporte derivado de un actividad?
  • ¿Tiene alguna limitación física que pueda disminuir las actividades que puede hacer?

Fuentes Adicionales de Información

American Council on Exercise
http://www.acefitness.org

50-plus Fitness Association
http://www.50plus.org

Exercise: A Guide from the National Institute on Aging
http://www.nih.gov/nia/health/pubs/nasa-exercise/



Último revisado Junio 2000 por EBSCO Publishing's Medical Review Board

Se provee esta información como complemento a la atención proporcionada por su medico. Dicha información no tiene el propósito o la presunción de substituir el consejo medico profesional. Procure siempre el consejo de su medico o de otro profesional de la salud competente antes de iniciar cualquier tratamiento nuevo o para aclarar cualquier duda que usted pueda tener con relación a un problema de salud.

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