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Los Radiologos de la Comunidad Varian Ampliamente en Sus Índices

June 10, 2008 - 7:30am
 
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Los Radiólogos de la Comunidad Varían Ampliamente en Sus Índices Falso-Positivos de Mamogramas de Detección

El cáncer de mama es la segunda causa principal de muerte por cáncer en los Estados Unidos y cada año más de 205,000 nuevos casos son diagnosticados - muchos de estos son detectados inicialmente mediante mamogramas de detección. Las mujeres con frecuencia sienten una sensación de alivio cuando sus pruebas son negativas, pero si las pruebas son positivas, ¿esto significa que tienen cáncer de mama? No necesariamente. Estudios anteriores han descubierto que hasta 1 de cada 10 mamogramas de detección son interpretados erróneamente como positivos siendo que la mujer no necesariamente tiene cáncer de mama. Durante más de una década, los investigadores han estado observando los factores que podrían influenciar estos resultados falso-positivo y su costo financiero, médico y psicológico.

Investigación publicada el 18 de septiembre del 2002 en el Journal of the National CancerInstitute descubrió que los radiólogos jóvenes y menos experimentados tienen de 2 a 4 veces más interpretaciones falsas-positivas de sus mamogramas que los radiólogos mayores. A diferencia de la mayoría de los estudio previos, las investigaciones evaluaron el desempeño de los radiólogos en un entorno clínico de la vida real (en contra de una situación de evaluación artificial) para determinar si el paciente, el radiólogo y/o las características de la evaluación influían en la cantidad de resultados falsos positivos.

Acerca del Estudio

Investigadores en la University of Washington School of Medicine evaluaron 8,734 interpretaciones de mamogramas de 24 radiólogos de la comunidad. Estos mamogramas fueron obtenidos durante un periodo de ocho años y medio y vinieron de 2169 mujeres (edad promedio de 48 años) incluidas en una gran organización para la conservación de la salud (HMO por sus siglas en inglés) en New England. El estudio incluyó a mujeres con edades entre los 40 y los 69 años que no tuvieron antecedentes de cáncer de mama, una mastectomía profiláctica o implantes de senos durante el periodo del estudio.

Los registros médicos de las mujeres fueron utilizados para determinar la edad en el momento del mamograma, el estado menopáusico, el uso de terapia de reemplazo hormonal (HRT por sus siglas en inglés), el índice de masa corporal en el momento del mamograma, la raza, antecedentes familiares de cáncer de mama y antecedentes de biopsia de seno u otros procedimientos diagnósticos. Estos registros también proporcionaron la información sobre los resultados de los mamogramas de detección y las recomendaciones del radiólogo para evaluaciones adicionales. La interpretación de los mamogramas fue clasificada como positiva si los resultados eran indeterminados o causaban sospecha de cáncer, o si había una recomendación de seguimiento no rutinario. Se clasificaba como cierto positivo si se diagnosticaba cáncer de mama 1 año después de la prueba. Todos los demás eran considerados falsos positivos. Los investigadores obtuvieron la edad y el sexo de los radiólogos así como el número de años desde que se habían graduado de la escuela de medicina de el Massachusetts State Medical Registry y de los archivos administrativos de la HMO.

Los Resultados

Los radiólogos más jóvenes y aquellos que se habían graduado de la escuela de medicina en los últimos 15 años fueron de 2 a 4 veces más propensos a hacer una interpretación falsa positiva de un mamograma que aquellos que eran mayores y que tenían más tiempo de haber salido de la escuela de medicina. Esto significa que, según este estudio, si una mujer fuera con dos radiólogos escogidos aleatoriamente, sus probabilidades de recibir un resultado falso positivo serían de 2 a 4 veces mayores con un radiólogo más joven y menos experimentado en comparación con el mayor y más experimentado.

Los investigadores también descubrieron una reducción del 40% en el índice de resultados falsos positivos (5.4% versus 9.0%) cuando había un mamograma previo disponible para establecer una comparación. Además, las mujeres que se hicieron un mamograma en un lapso de 18 meses al mamograma previo fueron menos propensas a recibir un resultado falso positivo en comparación con aquellas mujeres que esperaron más o que no tuvieron una revisión previa. Las mujeres que eran mas jóvenes, las premenopáusicas, las que tomaban HRT, las que tuvieron un antecedente familiar de cáncer de mama positivo o que tuvieron una biopsia de seno previa, también fueron más propensas a tener un resultado falso positivo en la prueba de detección.

Los ajustes fueron realizados para el número de mamogramas que cada radiólogo leyó, así como el "riesgo" en general de cada mujer de tener un resultado falso positivo incluyendo: Una edad más joven, el uso de HRT, antecedente familiar de cáncer de mama y antecedente de biopsia de seno. Después de hacer estos ajustes los índices de variabilidad siguieron siendo básicamente los mismos.

Aunque esta investigación emite una luz sobre los factores que podrían influir en los mamogramas falsos positivos, existen algunas limitaciones en este estudio. Primero, los radiólogos no estaban interpretando las mismas grabaciones de mamogramas, así que los investigadores no pudieron hacer alguna comparación directa entre las interpretaciones individuales de los radiólogos. Segundo, debido al criterio de elegibilidad, una cantidad de mamogramas leídos por estos radiólogos no fueron incluidos en este estudio. Tercero, sólo una pequeña cantidad de mujeres fueron de hecho diagnosticadas con cáncer de mama (45 en total), así que los investigadores no pudieron analizar el valor de predicción de la mamografía en este grupo de mujeres--la probabilidad de tener de hecho cáncer si el resultado es positivo. Por último, estos resultados podrían no aplicar para la población general de mujeres de los E.U., debido a que los índices falsos positivos para este grupo fueron más bajos que el promedio nacional y la mayoría de las mujeres de la investigación eran de raza blanca.

¿De qué manera esto le afecta a usted?

Este estudio confirma el alto índice de resultados falsos positivos asociados con la mamografía, en especial entre las mujeres jóvenes. Aunque es natural suponer lo peor cuando uno se enfrenta a las malas noticias de un resultado positivo, estadísticamente hablando un mamograma positivo es más probable que no sea cáncer.

Nuevas tecnologías para reducir el número de resultados falsos positivos en los mamogramas de detección están en el horizonte. Por ejemplo, ya existen programas para computadoras diseñados para ayudar a que los radiólogos localicen ciertas anormalidades que podrían ser mostradas en un mamograma. Aunque estas tecnologías son prometedoras, aún estamos a muchos años de que se utilicen de manera rutinaria en un entorno clínico.

Entonces, ¿qué se puede hacer mientras tanto? Las mujeres en sus veintitantos y treinta y tantos años de edad podrían considerar un examen clínico de senos (el cual es realizado por un médico) cada tres años. Cuándo comenzar a realizarse un mamograma y qué tan seguido aún es debatido de manera vehemente, en especial a la luz del hecho de que las mujeres jóvenes tienen la tendencia a recibir más resultados falsos positivo. En la actualidad, el National Cancer Institute (NCI) recomienda mamogramas cada uno o dos años para las mujeres mayores a 40 años de edad. El NCI también recomienda que las mujeres con un antecedente familiar de cáncer de mama busquen asesoría médica experta con respecto a empezar a realizarse mamogramas antes de los 40 años de edad y sobre qué tan seguido deben ser revisadas. Otras autoridades recomiendan comenzar con los mamogramas rutinarios a los 50 años de edad.

Uno de los temas más importantes que plantea este estudio es la apropiada ubicación de segundas opiniones para procedimientos médicos. Aunque no haya garantía de que otro radiólogo interpretará un mamograma de manera más precisa, tener a dos radiólogos que concuerden es ciertamente más tranquilizador. Los resultados de este estudio sugieren que, al menos en el caso de la mamografía, una segunda opinión podría ser más valiosa antes de proceder con más pruebas.

Fuentes Adicionales de Información:

American Cancer Society
http://www.cancer.org

National Cancer Institute
http://www.nci.nih.gov

Fuentes:

Elmore JG, Miglioretti DL, Reisch LM, et al. Screening mammograms by community radiologists: Variability in false-positive rates. Journal of the National Cancer Institute . 2002;94:1373-1380.

Elmore JG, Barton MB, Moceri VM, et al. Ten-year risk of false positive screening mammograms and clinical breast examinations. New England Journal of Medicine . 1998;338:1089-1096.

Kessler LG, Andersen MR, Etzioni R. Much ado about mammography variability. Journal of the National Cancer Institute . 2002;94:1346-1347.



Último revisado Septiembre 18, 2002 por Richard Glickman-Simon, MD

Se provee esta información como complemento a la atención proporcionada por su medico. Dicha información no tiene el propósito o la presunción de substituir el consejo medico profesional. Procure siempre el consejo de su medico o de otro profesional de la salud competente antes de iniciar cualquier tratamiento nuevo o para aclarar cualquier duda que usted pueda tener con relación a un problema de salud.

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