Todos lo métodos para tratar el cáncer - cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapia hormonal y terapia biológica (inmunoterapia) - son muy potentes. A pesar de que estos tratamientos ubican las células cancerígenas de rápido crecimiento en su cuerpo, las células sanas también pueden ser dañadas. Las células sanas que normalmente crecen y se dividen rápidamente, como las de la boca, tracto digestivo y cabello, a menudo son afectadas por los tratamientos para el cáncer. El daño a las células sanas es lo que produce los molestos efectos secundarios que provocan problemas alimenticios.

Los efectos secundarios del tratamiento para el cáncer varían de paciente a paciente. La parte del cuerpo que está siendo tratada, el tipo y duración del tratamiento y, la dosis de tratamiento, determinan si se presentarán efectos secundarios.

Las buenas noticias es que no todos tienen efectos secundarios durante el tratamiento y la mayoría de los efectos secundarios desaparecen cuando el tratamiento termina. Los efectos secundarios también pueden ser bien controlados con los nuevos medicamentos. Hable con su doctor sobre los posibles efectos secundarios de su tratamiento y lo que se puede hacer al respecto.

Algunos problemas alimenticios son provocados por el mismo tratamiento. Otras veces, los pacientes pueden tener problemas para comer debido a que están enfadados, preocupados o temerosos. Perder el apetito y tener náuseas son dos respuestas normales al sentirse nervioso o temeroso. Una vez que entra en un período de tratamiento y tiene un mejor conocimiento de qué esperar y cómo reaccionar, estos problemas alimenticios relacionados con la ansiedad deben mejorar.

Mientras esté en el hospital o bajo tratamiento, hable con su doctor, enfermera o dietista registrado. Ellos pueden contestar sus preguntas y darle sugerencias para comidas en específico, refrigerios, y alimentos para sobrellevar cualquier problema alimenticio que usted pudiera tener. Ellos también pueden ayudarle con preferencias alimenticias que reflejan varios antecedentes étnicos. También siéntase libre de hablar con ellos si se presentan problemas durante su recuperación. Pregúnteles qué ha funcionado con otros pacientes.

Recuerde, no hay ninguna norma estricta o de nutrición rápida durante el tratamiento del cáncer. Algunos pacientes podrían continuar disfrutando de la comida y tener un apetito normal durante la mayor parte de su tratamiento para el cáncer. Otras podrían tener días en que no se sientan del todo con ánimos de comer; incluso la idea del alimento podría causarles asco. Aquí hay algunos aspectos para tomar en cuenta:

  • Cuando usted pueda comer, trate de comer alimentos y refrigerios con suficientes proteínas y calorías; le ayudarán a mantener su fuerza, prevenir que los tejidos corporales se colapsen y que se reconstruyan los tejidos que el tratamiento pudiera haber dañado.
  • Muchas personas notan que su apetito es mejor en las mañanas. Tome ventaja de esto y coma más a esa hora. Considere tomar temprano su comida principal del día y tener reemplazos líquidos de comida para después si usted no siente tanto interés en comer (para mayor información sobre los reemplazos líquidos de comida, vea la página 11).
  • Si usted no se siente bien y sólo puede comer una o dos cosas, apéguese a ellas hasta que sea capaz de comer otros alimentos. Trate con un reemplazo líquido de comida para obtener calorías y proteínas extra.
  • En los días en que usted no pueda comer del todo, no se preocupe. Haga lo que usted pueda para que usted mismo se sienta mejor. Vuelva a comer tan pronto como pueda y hágale saber al doctor si este problema no mejora en el lapso de un par de días.
  • Trate de tomar muchos líquidos , especialmente en los días en que no tenga ganas de comer. El agua es esencial para el funcionamiento correcto de su cuerpo, así que obtener suficientes líquidos asegurará que su cuerpo tiene el agua que necesita. Para la mayoría de los adultos, de 6-8 tazas de líquido al día son una buen cantidad. Trate de llevar con usted una botella de agua al día. Eso podría ayudarle a adquirir el hábito de tomar muchos líquidos.

Lidiando con los Efectos Secundarios

Esta sección ofrece consejos prácticos para lidiar con los efectos secundarios del tratamiento que podrían afectar su alimentación. Estas sugerencias han ayudado a otros pacientes a controlar los mismos problemas alimenticios que usted podría tener. Pruebe todas estas ideas para encontrar la que mejor le funcione. Comparta con su familia y amigos sus necesidades y preocupaciones, particularmente a aquellos que preparan las comidas para usted.

Hágales saber que usted aprecia su apoyo. Coménteles sobre Notas Especiales para Cuidadores .

Pérdida de Apetito

La pérdida de apetito o poco apetito es uno de los problemas más comunes que se presentan con el cáncer y su tratamiento. Nadie sabe exactamente qué es lo que provoca la pérdida de apetito. Podría ser provocada por los tratamientos o por el mismo cáncer. Las emociones como miedo o depresión también pueden alejar el apetito de la persona. Pregunte a una enfermera o trabajadora social sobre formas de disminuir estas dificultades emocionales. Algunas veces son los efectos secundarios del tratamiento como náusea y vómito o cambios en el sabor de la comida lo que hace que una persona no tenga ganas de comer. Si ésta es la causa, trabaje con su doctor o enfermera para mantener los efectos secundarios bajo mejor control.

Para algunas personas, la pérdida de apetito se presenta durante sólo uno o dos días; para otras, es una preocupación constante. Cualquiera que sea la razón, aquí hay algunas sugerencias que podrían ayudar:

  • Pruebe los reemplazos de comida líquidos o en polvo, como "desayuno instantáneo," durante las ocasiones en que le resulte difícil comer.
  • Pruebe pequeñas comidas frecuentes durante todo el día, en lugar de pocas pero grandes. De esa forma podría ser mas fácil comer y usted no se sentirá demasiado lleno.
  • Tenga a la mano refrigerios para que pueda comer un poco siempre que se le antoje. Queso y galletas saladas, molletes, helado, mantequilla de cacahuate, fruta y pudín son algunas posibilidades. Lleve con usted un refrigerio para cuando salga, como galletas saladas con mantequilla de cacahuate o pequeñas cajas de pasas.
  • Incluso si usted no tiene ganas de comer alimentos sólidos, intente tomar bebidas durante el día, jugo, sopa y otros líquidos que puedan aportarle importantes calorías y nutrientes. Las bebidas a base de leche también proporcionan proteína.
  • De ser posible, intente comer algo a la hora de dormir. No afectará su apetito para la comida siguiente.
  • Algunas veces, cambiar la forma de un alimento, lo hará más apetecible y le ayudará a comer mejor. Por ejemplo, si comer una fruta fresca entera es un problema, trate de licuar la fruta con leche.
  • Pruebe alimentos más suaves, frescos o congelados como el yogur, licuados o paletas de hielo.
  • Tome ventaja de las ocasiones en que ustedes se sienta bien y entonces consuma una comida más abundante. Muchas personas tienen un mejor apetito muy temprano por la mañana que cuando están bien descansados.
  • Durante la comida, sorba sólo pequeñas cantidades debido a que tomar podría hacerlo sentir satisfecho. Si usted quiere tener más que sólo una pequeña cantidad para beber, tómela entre 30-60 minutos antes o después de cada comida.
  • Haga de las horas de comida lo más relajado y placentero posible. Presentar los alimentos o comidas en una forma atractiva también podría ayudar.
  • Si su doctor lo permite, tome una pequeña copa de vino o cerveza durante la comida. Podría ayudar a estimular su apetito.
  • El ejercicio regular podría ayudar a su apetito. Verifique con su doctor para ver qué opciones están abiertas para usted.

Productos Comerciales para Mejorar la Nutrición

SI usted no puede obtener suficientes calorías y proteína de su dieta, los reemplazos comerciales de comida como las bebidas, "licuados" y polvos para un "desayuno instantáneo" podrían ayudar. Otros productos también pueden ser agregados a cualquier alimento o bebida. Estos suplementos son ricos en proteína y calorías y tienen vitaminas y minerales adicionales. Vienen en forma líquida, de pudín o en polvos. La mayoría de los reemplazos comerciales de comida contienen poca o nada de lactosa . Sin embargo, es importante revisar la etiqueta en caso de que usted sea sensible a la lactosa. Su enfermera o dietista registrado puede decirle qué productos son los mejores para usted y cuáles están disponibles en su área.

La mayoría de estos productos no necesitan refrigerarse hasta abrirse. Eso significa que puede llevarlos con usted y tomarlos en cualquier lugar donde tenga hambre o sed. También son buenos refrigerios entre las comidas o como tentempiés a la hora de dormir. Puede que usted quiera llevar una lata con usted durante los tratamientos u otras ocasiones en que tenga que esperar demasiado.

Muchos supermercados y farmacias tienen una variedad de reemplazos líquidos comerciales de comida. Si usted no ve estos productos sobre el anaquel, pregunte al jefe del almacén si pueden ser ordenados.

Pérdida de Peso

Muchos pacientes con cáncer pierden peso durante su tratamiento. En parte es debido a los efectos del mismo cáncer sobre el cuerpo. También, podría perder peso, si usted pierde apetito y está comiendo menos de lo normal debido a su tratamiento o a preocupaciones emocionales.

Aquí hay tres recetas sencillas que muestran como incrementar las calorías y proteínas de alimentos familiares:

Leche Seca Instantánea como un Polvo Proteínico

Para proteína adicional en los platillos, considere agregar un poco de leche seca instantánea sin grasa a los huevos, sopa, salsas y jugos.

Aumento de Peso

Algunos pacientes notan que su peso no cambia durante el tratamiento. Incluso podrían ganar peso. Esto es particularmente cierto para los pacientes con cáncer de próstata y cáncer ovárico que toman ciertos medicamentos o que están bajo terapia hormonal o quimioterapia.

Es importante no someterse a una dieta inmediatamente si nota aumento de peso. En su lugar, hable con su doctor para averiguar qué podría estar provocando este cambio. Algunas veces, el aumento de peso sucede debido a que ciertos medicamentos contra el cáncer pueden provocar que su cuerpo retenga líquidos en exceso. Este padecimiento se llama edema . El peso viene del agua extra. Si éste es el caso, su doctor podría pedirle que hable con un dietista registrado para que le dé indicaciones acerca de limitar la cantidad de sal que consume. Esto es importante debido a que la sal provoca que su cuerpo retenga agua extra. Su doctor también podría querer recetar un diurético . Este es un medicamento que provoca que su cuerpo se deshaga del exceso de líquido.

Las pacientes con cáncer de seno con un diagnóstico primario de cáncer podrían ser diferentes. Más de la mitad de ellas podrían de hecho estar ganando peso en lugar de perderlo durante el tratamiento. Es por esto que muchas de las recomendaciones a las pacientes con cáncer de seno enfatizan una dieta baja en grasa y reducida en calorías similar a la proporcionada a los pacientes después de que el tratamiento para el cáncer ha sido terminado (ver la página 37).

El aumento de peso también podría ser el resultado de un apetito incrementado y de un consumo extra de alimentos y calorías. Si éste es el caso y usted quiere detener el aumento de peso, aquí hay algunos consejos que pueden ayudar. Hable con un dietista registrado para mayor orientación:

  • Enfatice las frutas, verduras, panes y cereales.
  • Elija carnes sin grasa (carne magra o de puerco sin grasa, pollo sin piel) y productos lácteos bajos en grasa (leche descremada o al 1%, yogur ligero).
  • Reducir la mantequilla, mayonesa, dulces y otros aditivos.
  • Elija métodos de cocina bajos en grasa y en calorías (asar, cocer al vapor).
  • Evite comer entre comidas tentempiés ricos en calorías.
  • SI se siente tentado a hacerlo, aumente la cantidad de ejercicio que hace.

Dolor en la Boca o Garganta

Las úlcera bucales, encías sensibles y una garganta o esófago irritado a menudo son consecuencia de la radioterapia, quimioterapia o infección. Si usted tiene la boca o las encías ulceradas, vea a su doctor para asegurarse de que la ulceración es un efecto secundario del tratamiento y no un problema dental no relacionado al tratamiento. El doctor puede ser capaz de darle medicina que controle el dolor de boca y garganta. Su dentista también puede darle consejos para el cuidado de su boca. Ciertos alimentos irritarán a una boca que ya es sensible y harán que el masticar y deglutir sea difícil. Generalmente, al elegir cuidadosamente los alimentos que come y al tener un buen cuidado de su boca, dientes y encías, usted puede hacer que el comer sea más fácil. Aquí hay algunas sugerencias que pueden ayudar:

Coma alimentos que sean fáciles de masticar o deglutir, como:

  • licuados de
  • plátano, jugo de manzana y otras frutas suaves
  • durazno, pera y néctar de albaricoque
  • sandía
  • queso cottage, yogur
  • puré de papa, fideos
  • macarrones y queso
  • natillas, pudines y gelatina
  • huevos revueltos
  • avena o otros cereales cocidos
  • verduras crudas o en puré, como chícharos y zanahorias
  • carnes molidas
  • Evite alimentos o líquidos que puedan irritar su boca. Estos incluyen:
    • naranjas, toronjas, limones u otras frutas o jugos cítricos
    • salsa o jugo de tomate
    • alimentos picantes o salados
    • verduras crudas, granola, pan tostado, galletas saladas y otros alimentos ásperos, gruesos o secos
    • enjuagues bucales comerciales que contengan alcohol
  • Cueza los alimentos hasta que estén blandos y tiernos.
  • Corte los alimentos en pequeños trozos.
  • Use una batidora o procesador de alimentos para moler su alimento.
  • Mezcle sus alimentos con mantequilla, margarina, jugo claro o salsa para hacerlo más fácil de deglutir.
  • Use un popote para tomar líquidos.
  • Use una cuchara más pequeña de lo normal, como una cuchara para bebé.
  • Pruebe alimentos frío o a temperatura ambiente. Los alimentos calientes pueden irritar una boca o garganta sensible.
  • Trate de tomar caldo tibio o caldo salado; puede aliviar el dolor de garganta.
  • Trate de chupar cubos de hielo.
  • SI el deglutir es difícil, inclinar su cabeza hacia atrás o moverla hacia adelante puede ayudar.
  • Si sus dientes y encías están ulceradas, su dentista puede ser capaz de recomendarle un producto especial para limpiar sus dientes.
  • Enjuague su boca a menudo con agua para remover comida y bacterias y fomentar la curación.
  • Pregunte a su doctor sobre pastillas anestésicas y aerosoles que puedan adormecer su boca y garganta el tiempo suficiente para que pueda comer.

Aquí hay una receta simple en batidora que es adecuada para una boca ulcerada: Fruta y Crema

Boca seca

La quimio y radioterapia en la cabeza o en el área del cuello pueden reducir el flujo de saliva y provocar boca seca. Cuando esto pasa, los alimentos son más difíciles de masticar y deglutir. La boca seca también puede cambiar el sabor de los alimentos. Algunas de las ideas para boca y garganta ulcerada podrían ayudar. La sugerencias siguientes también podrían ayudarle a sobrellevar la boca seca.

  • Tome un sorbo de agua cada pocos minutos para ayudarle a deglutir y hablar más fácilmente. Considere llevar una botella de agua con usted para que siempre la tenga a la mano.
  • Trate con alimentos y bebidas dulces o ácidas como la limonada; estos alimentos podrían ayudar a que su boca produzca más saliva. (No intente esto si usted también tiene una boca sensible o garganta irritada y las comidas dulces o ácidas lo hacen empeorar.)
  • Chupe dulces duros o paletas o mastique chicle. Estos pueden ayudarle a producir más saliva.
  • Coma alimentos suaves y molidos que puedan ser más fáciles de deglutir.
  • Mantenga humectados sus labios con ungüentos para labios.
  • Humedezca alimentos con jugos, salsas y aderezos para ensaladas para hacerlos más fáciles de deglutir.
  • Si su problema de boca seca es severo, pregunte a su doctor o dentista sobre productos que cubran, protejan y humedezcan su boca y garganta. Algunas veces son llamados "saliva artificial."

Problemas Dentales y de Encías

El cáncer y el tratamiento para el cáncer pueden provocar el deterioro dental y otros problemas para sus dientes y encías. Por ejemplo, la radiación a la boca puede afectar sus glándulas salivales haciendo a su boca seca e incrementando su riesgo de caries. También podrían agregarse cambios alimenticios al problema. Su doctor y dentista deben trabajar de manera conjunta para solucionar cualquier problema con sus dientes antes de que usted empiece el tratamiento. Si come a menudo o come muchos dulces, usted podría necesitar cepillar sus dientes más a menudo. Cepillarse después de cada comida o tentempié es una buen idea. Aquí hay algunas otras ideas para la prevención de los problemas dentales:

  • Asegúrese de hacerle saber a su doctor cualquier problema dental que usted esté teniendo.
  • Asegúrese ver regularmente a su dentista. Los pacientes que están recibiendo tratamiento que afecta la boca - por ejemplo, radiación a la cabeza y cuello - podrían necesitar ver al dentista más a menudo que lo normal.
  • Use un cepillo dental suave. Pídale a su doctor, enfermera o dentista que le sugieran un tipo especial de cepillo dental y/o pasta dental si sus encías son muy sensibles.
  • Enjuague su boca con agua tibia cuando sus encías y boca estén ulceradas.
  • Si usted está comiendo alimentos ricos en azúcar o alimentos que se pegan a sus dientes, asegúrese de cepillar o enjuagar su boca después al terminar, de manera que el azúcar no dañe sus dientes, o use variedades sin azúcar. (El sorbitol, un sustituto de azúcar que está en muchos alimentos sin azúcar, en muchas personas puede provocar diarrea. Si la diarrea es un problema para usted, revise las etiquetas de los alimentos sin azúcar antes de comprarlos y limite el uso de ellos.)

Sentido del Gusto o del Olfato Alterados

Su sentido del gusto o del olfato podría alterarse durante su enfermedad o tratamiento. Los alimentos, especialmente la carne u otros alimentos ricos en proteína, pueden empezar a tener un sabor amargo o metálico.Muchos alimentos tendrán menos sabor. La quimioterapia, la radioterapia o el mismo cáncer podrían provocar estos problemas. Los problemas dentales también pueden alterar el sabor de la comida. Para la mayoría de las personas, la alteración en el gusto y el olfato desaparecen cuando finaliza su tratamiento.

No hay una forma comprobada para prevenir la alteración en su sentido del gusto o del olfato ya que cada persona es afectada de manera diferente por la enfermedad y tratamiento. Sin embargo, los siguientes consejos deben ayudar si usted tiene este problema. (Si usted también tiene una boca ulcerada, encías ulceradas o garganta irritada, hable con su doctor, enfermera o dietista registrado. Ellos pueden sugerirle formas de ayudarle sin lastimar las áreas afectadas.)

  • Elija y prepare alimentos que le parezcan y le sepan agradables.
  • Si la carne roja como la carne de res, sabe o huele extraño, en su lugar pruebe con el pollo, pavo, huevos, productos lácteos o pescado de sabor suave.
  • Ayude al sabor de la carne, pollo o pescado marinándola en jugos de fruta, vino dulce, aderezo italiano o salsa agridulce.
  • Intente usar pequeñas cantidades de condimentos para dar sabor como la albahaca, orégano o romero.
  • Pruebe alimentos ácidos como las naranjas o la limonada que podrían tener mejor sabor. Una natilla de limón agrio podría saber bien y también proporcionar la proteína y calorías necesarias. (Si usted tiene boca o garganta irritada, los alimentos agrios o cítricos podrían provocar dolor o molestia.)
  • Si el olor le molesta, trate de servir alimentos a temperatura ambiente, prendiendo la campana de la cocina, cubriendo alimentos al cocinarlos y cocinándolos al aire libre cuando haya un clima agradable.
  • Trate de usar tocino, jamón o cebolla para agregarle sabor a las verduras.
  • Visite a su dentista para descartar problemas dentales que puedan afectar el sabor u olor de la comida.
  • Pregúntele a su dentista o doctor sobre enjuagues bucales especiales y un buen cuidado de la boca.

Náuseas

Las náuseas, con o sin vómito, es un efecto secundario común de la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia y la terapia biológica. La enfermedad por si misma u otros padecimientos no relacionados con el cáncer o su tratamiento también pueden provocar náuseas. Algunas personas tienen náusea o vómito justo después del tratamiento; otras no lo tienen hasta dos o tres días después del tratamiento. Muchas personas nunca experimentan náuseas. Para quienes si, las náuseas a menudo desaparecen una vez que el tratamiento finaliza. Ahora también hay medicamentos que pueden controlar efectivamente este efecto secundario. Estos medicamentos llamados antieméticos , a menudo son proporcionados al inicio de una sesión de quimioterapia para prevenir las náuseas.

Cualquiera que sea la causa, las náuseas pueden evitar que usted obtenga suficiente alimento y los nutrientes necesarios. Aquí hay algunas ideas que pueden ayudar:

  • Pregúntele a su doctor sobre antieméticos que pudieran ayudarle a controlar las náusea y el vómito.
  • Coma alimentos que sean ligeros para su estómago, como:
    • pan tostado, galletas saladas y pretzels
    • yogur
    • sorbete
    • pastel de ángel
    • crema de trigo, arroz o avena
    • papas, arroz o fideos hervidos
    • pollo despellejado que esté horneado o hervido, no frito
    • duraznos de lata u otras frutas y verduras ligeras y blandas
    • líquidos claros
    • cubos de hielo
    • bebidas carbonatadas
  • Evite alimentos que:
    • sean grasos, aceitosos o fritos
    • sean muy dulces, como dulces, galletas o pastel
    • sean picantes o calientes
    • tengan olores fuertes
  • Coma cantidades pequeñas, a menudo y lentamente. Coma antes de que tenga hambre, ya que el hambre puede hacer más fuertes las sensaciones de náuseas.
  • Si las náuseas hacen que ciertos alimentos no sean atractivos, entonces coma más de los alimentos que le resulten fáciles de manejar.
  • Evite comer en un cuarto lleno, demasiado caliente o con olores de cocina que podrían no agradarle.
  • Tome menos líquidos con las comidas. Tomar líquidos puede provocar una sensación de satisfacción e inflamación.
  • Beba lentamente o sorba líquidos durante todo el día. Un popote podría ayudar.
  • Consuma alimentos y bebidas a temperatura ambiente o mas fríos; los alimentos calientes podrían contribuir a las náuseas.
  • No se fuerce a si mismo para comer alimentos favoritos cuando se siente con náuseas. Esto podría provocar un desagrado permanente por esos alimentos.
  • Descanse después de las comidas, ya que la actividad podría alentar la digestión. Es mejor descansar sentado alrededor de una hora después de las comidas.
  • Si por la mañana las náuseas son un problema, intente comer pan tostado seco o galletas saladas antes de levantarse.
  • Vista ropa holgada.
  • Si las náuseas se presentan durante la terapia o quimioterapia, evite comer de 1 a 2 horas antes del tratamiento.
  • Trate de darse cuenta cuándo se presentan las náuseas y lo que las causa (alimentos en específico, eventos, entorno). De ser posible y si le ayuda, cambie su dieta u horarios. Comparta la información con su doctor o enfermera.

Vómito

El vómito puede seguir a la náusea y puede ser provocado por el tratamiento, olores de los alimentos, gases en el estómago o intestino o movimiento. En algunas personas, ciertas asociaciones o entornos como el de un hospital, pueden provocar vómito. Al igual que con las náuseas, algunas personas vomitan justo después del tratamiento, mientras que otras no lo hacen hasta uno o más días después del tratamiento.

SI el vómito es severo o dura más de uno o dos días, contacte a su doctor. El puede darle un medicamento antiemético para controlar las náuseas y el vómito.

Con bastante frecuencia, si usted puede controlar las náuseas, usted puede prevenir el vómito. Aunque en ocasiones usted puede no ser capaz de prevenir ninguna. Los ejercicios de relajación o meditación podrían ayudarle. Normalmente estos involucran respiración profunda rítmica y mucha concentración y, pueden hacerse casi en cualquier lugar. Si el vómito ocurre, intente estas sugerencias para ayudar a prevenir futuros episodios:

  • No coma ni beba nada hasta que tenga el vómito bajo control.
  • Una vez que el vómito está bajo control, pruebe pequeñas cantidades de líquidos como agua o caldo. Empiece con una cucharada cafetera cada 10 minutos, incrementando gradualmente la cantidad a 1 cucharada sopera cada 20 minutos. Finalmente intente con dos cucharadas soperas cada 30 minutos.
  • Cuando sea capaz de retener líquidos claros, pruebe con una dieta sólo de líquidos o una dieta blanda . Continúe tomando pequeñas cantidades tan frecuente como pueda mantenerlas asentadas. Si usted se siente bien, gradualmente estimule su dieta regular. Si a usted se le dificulta digerir la leche, usted querría tratar con una dieta blanda en lugar de una dieta sólo de líquidos, ya que una dieta sólo de líquidos incluye muchos productos de leche. Pídale información a un dietista registrado sobre una dieta blanda.

Diarrea

La diarrea puede ser por varias causas, incluyendo quimioterapia, radioterapia en el abdomen, infección, sensibilidad al alimento y enfado emocional. Trabaje con su doctor para identificar la causa de su diarrea y así pueda ser tratada exitosamente.

Durante la diarrea, el alimento pasa rápidamente a través del intestino antes de que su cuerpo tenga la oportunidad de absorber vitaminas, minerales y agua suficientes. Esto podría provocar deshidratación , que significa que su cuerpo no tiene el agua suficiente para funcionar bien. La diarrea de larga duración o severa podría provocar problemas, así que contacte a su doctor si la diarrea es severa o dura más de un par de días. Aquí hay algunas ideas para sobreponerse a la diarrea:

  • Beba muchos líquidos para reponer lo que perdió con la diarrea.
  • Coma cantidades pequeñas de alimentos durante todo el día en lugar de tres comidas grandes.
  • Coma muchos alimentos y líquidos que contengan sodio y potasio , dos minerales importantes que ayudan a que su cuerpo trabaje correctamente. Estos minerales a menudo se pierden durante la diarrea. Líquidos ricos en sodio incluyen caldo o caldos sin grasa. Los alimentos ricos en potasio que no provocan diarrea incluyen plátanos, néctar de durazno y albaricoque y, papas hervidas o en puré. Las bebidas deportivas contienen tanto sodio como potasio y tiene formas de carbohidratos de fácil absorción.
  • Pruebe estos alimentos:
    • yogur, queso cottage
    • arroz, fideos o papas
    • harina de cereales o crema de trigo
    • huevos (cocidos hasta que lo blanco esté sólido; no fritos)
    • mantequilla suave de cacahuate
    • pan blanco
    • frutas sin cáscara o en lata y verduras bien cocidas
    • pollo o pavo despellejado, carne magra o pescado (hervido u horneado, no frito)
  • Evite:
    • aceite, grasa o alimentos fritos si estos empeoran su diarrea
    • verduras crudas y la cáscara, semillas y fibras
    • verduras con mucha fibra como el brócoli, maíz, alubias secas, col, chícharos y coliflor
  • Evite alimentos o bebidas muy calientes o muy frías. Beba líquidos que estén a temperatura ambiente.
  • Limite alimentos y bebidas que contengan cafeína como el café, algunos refrescos y el chocolate.
  • Si usted tiene una diarrea repentina y de corta duración, trate de no comer nada excepto líquidos claros durante las siguientes 12 a 14 horas. Esto permite que su intestino descanse y reponga la gran cantidad de líquido perdido durante la diarrea. Asegúrese de que su doctor o enfermera estén enterados del problema.
  • Sea cuidadoso al usar leche y derivados de la leche. La lactosa que estos contienen puede empeorar la diarrea. Aunque la mayoría de las personas puede manejar cantidades pequeñas (alrededor de 1-1/2 tazas) de leche o derivados de la leche.

Dietas Especiales para Necesidades Especiales

Cuando usted tiene necesidades especiales debido a su cáncer o tratamiento, su doctor o dietista registrado pueden prescribirle una dieta especial. Por ejemplo, una dieta blanda podría ser lo mejor en caso de que su boca, garganta, esófago o estómago estén irritados. O si su tratamiento le dificulta digerir productos lácteos, puede que usted necesite llevar una dieta baja en lactosa. Otras dietas especiales incluyen un dieta de líquidos claros, una dieta sólo de líquidos y una dieta sólo de fibra.

Algunas dietas especiales están bien balanceadas y pueden llevarse durante largos períodos de tiempo. Sin embargo, otras deben llevarse sólo unos cuantos días porque podrían no proveer nutrientes suficientes a largo plazo. Si usted piensa que necesita una dieta especial, hable con su doctor y un dietista registrado. Juntos pueden elaborar un plan. Usted también debe trabajar con su doctor y dietista en caso de que usted ya lleve una dieta especial debido a una enfermedad como la diabetes, enfermedad renal o cardíaca.

Intolerancia a la Lactosa

La Intolerancia a la lactosa significa que su cuerpo no puede digerir o absorber el azúcar de la leche llamada lactosa. La leche y otros productos lácteos (como el queso y el helado) y, los alimentos a los que se les agrega leche (como el pudín) pueden contener lactosa.

La intolerancia a la lactosa podría presentarse después del tratamiento con algunos antibióticos, con la radiación al estómago o con cualquier tratamiento que afecte al tracto digestivo. La parte de sus intestinos que digiere la lactosa podría no funcionar correctamente durante el tratamiento. Para algunas personas, los síntomas de la intolerancia a la lactosa (gases, calambres, diarrea) desaparecen pocas semanas o meses después de que finaliza el tratamiento o cuando el intestino sana. Para otras, podría ser necesario un cambio permanente en los hábitos alimenticios.

Si usted tiene este problema, su doctor puede aconsejarle seguir una dieta que sea baja en alimentos que contengan lactosa. Hable con un dietista registrado para obtener un asesoramiento y consejos específicos sobre cómo seguir una dieta baja en lactosa. Su supermercado debe tener leche y otros productos que hayan sido modificados para eliminar la lactosa. Usted también puede elaborar sus propios alimentos bajos en o libres de lactosa. Aquí hay una receta sencilla de un pudín sin lactosa: Pudín de Doble Chocolate Sin Lactosa ).

Estreñimiento

Algunos medicamentos contra el cáncer como los medicamentos para el dolor, pueden causar estreñimiento. Este problema también puede presentarse si su dieta no tiene líquidos o fibra suficiente, o si usted ha estado en cama durante mucho tiempo. Aquí hay algunas sugerencias para prevenir y tratar el estreñimiento.

  • Tome muchos líquidos - por lo menos 8 vasos de 8-onzas diariamente. Esto le ayudará a mantener sus heces suaves. Otra forma de pensar en los líquidos es tratar de tomar por lo menos 1/2 onza por cada libra de su peso corporal.
  • Tome una bebida caliente más o menos hora y media antes de la hora usual de sus evacuaciones intestinales.
  • Verifique con su doctor para ver si usted puede incrementar la fibra en su dieta (hay ciertos tipos de cáncer para los cuales no se recomienda una dieta alta en fibra). Si usted puede, trate con alimentos como los panes de granos enteros y cereales, frutas secas, salvado de trigo, germen de trigo y verduras; alubias secas y chícharos. Coma la cáscara de las papas. También asegúrese de tomar muchos líquidos para ayudar a que la fibra funcione. Aquí hay una receta sencilla que podría ayudar a aliviar el estreñimiento: Salsa de Manzana/Ciruela Pasa .
  • Haga algo de ejercicio al día. Hable con sus doctores o con un terapeuta físico con respecto a la cantidad y tipo de ejercicio que está bien para usted.

Si estas sugerencias no funcionan, pregunte a su doctor sobre medicina para aliviar el estreñimiento. Asegúrese de verificarlo con su doctor antes de tomar laxantes o suavizadores de heces.

Fatiga y Depresión

Todos los métodos de tratamiento para atender el cáncer son potentes. El tratamiento podría continuar durante semanas o meses. Incluso podría provocar más enfermedad o malestar que la enfermedad inicial. Muchos pacientes dicen que se sienten exhaustos y deprimidos e incapaces de concentrarse. La fatiga durante el tratamiento para el cáncer puede estar relacionada con un número de causas: No comer, inactividad, bajos conteos de sangre, depresión, poco sueño y efectos secundarios de la medicina. Es importante que usted lo comente con su equipo al cuidado de su salud, en caso de que esté teniendo fatiga. Juntos pueden decidir lo que está provocando el problema, ya que muchas de las causas pueden ser tratadas.

La fatiga y la depresión no son problemas alimenticios por si mismos, pero pueden afectar su interés en los alimentos y su capacidad para comprar y preparar comidas saludables. Aquí hay algunas sugerencias que podrían ayudar:

  • Hable sobre sus sentimientos y temores. Estar abierto acerca de sus emociones puede hacerlas parecer más manejables. Considere hablar con su enfermera o trabajadora social, quienes pueden ayudarle a encontrar formas de disminuir sus preocupaciones y temores.
  • Familiarícese con su tratamiento, efectos secundarios posibles y formas de lidiar con ello. Mantenerse informado y actuar sobre esa información le ayudará a sentirse con más control. No tema hablar con su doctor y hágale preguntas.
  • Asegúrese de descansar lo suficiente:
    • tome varias siestas o pequeños descansos durante el día, en lugar de un descanso prolongado
    • planee su día para incluir pequeños descansos
    • Haga del descanso un momento especial con un buen libro en una silla cómoda o su video favorito con un amigo
  • intente versiones más sencillas o más cortas de sus actividades normales; no se obligue a sí mismo a hacer más de lo que pueda controlar.
  • Reserve sus alimentos favoritos para ocasiones que no estén asociadas con sesiones de tratamiento. De esa forma, no estarán relacionadas con un evento desagradable o preocupante.
  • De ser posible realice caminatas cortas o ejercicio regular. Algunas personas notan que esto les ayuda a disminuir la fatiga y elevar el espíritu.

Previniendo la Enfermedad de Origen Alimenticio

Los pacientes con cáncer bajo tratamiento pueden desarrollar un sistema inmunológico débil debido a que la mayoría de los medicamentos para el cáncer disminuyen la capacidad del cuerpo para producir glóbulos blancos, los que combaten la infección. Ese el porqué los pacientes con cáncer deben ser especialmente cuidadosos para evitar infecciones y enfermedades a causa de los alimentos. Aquí hay algunos consejos para ayudarle a prevenir enfermedad de origen alimenticio:

  • Lave bien todas las frutas y verduras crudas. SI no pueden lavarse bien (como pasa con las frambuesas), evítelas. Talle las superficies ásperas como la cáscara de los melones, antes de cortarlo.
  • Lave cuidadosamente sus manos y superficies donde va preparar los alimentos (cuchillos, tablas para cortar) antes y después de preparar la comida, especialmente después de manejar carne cruda.
  • Descongele la carne en el refrigerador, no en la barra de la cocina.
  • Asegúrese de cocer la carne y huevos completamente.
  • Evite mariscos crudos y sólo use jugos y sidras pasteurizadas o procesadas y, leche y queso pasteurizados.

La Food and Drug Administration ha publicado un folleto que incluye estos y otros consejos para prevenir la enfermedad de origen alimenticio. Vea la sección de FUENTES ADICIONALES DE INFORMACIÓN para solicitar información.

Vitaminas y Minerales Extra - ¿Ayudarán?

Muchos pacientes con cáncer quieren saber si las vitaminas, minerales u otros suplementos alimenticios (como los fitoquímicos ) ayudarán al "acumularlos" o ayudará a combatir su cáncer. Sabemos que los pacientes que comen bien durante su tratamiento para el cáncer son más capaces de sobrellevar su enfermedad y cualquier efecto secundario del tratamiento. Sin embargo, no hay evidencia científica de que los suplementos alimenticios o remedios herbales puedan curar el cáncer o detener su regreso.

La NCI lo exhorta fuertemente a depender de los alimentos tradicionales y saludables para las vitaminas, minerales y otros nutrientes. Hable con su doctor, enfermera, dietista registrado o farmaceuta antes de tomar cualquier suplemento de vitaminas o minerales. Demasiada cantidad de algunas vitaminas o minerales puede ser tan peligroso como muy poca cantidad. Grandes dosis de algunas vitaminas incluso podrían evitar que su tratamiento para el cáncer funcione en la forma que debe. Para evitar problemas, no tome estos productos por usted mismo. Siga las indicaciones de su doctor.

¿Qué hay Sobre las Terapias Alternativas?
Usted pudo haber escuchado o leído sobre muchos tipos diferentes de tratamientos que las personas han intentado para curar su enfermedad. Una terapia es llamada complementaria cuando es usada adicionalmente a los tratamientos convencionales; a menudo es llamada alternativa cuando es usada en lugar de un tratamiento convencional. Un número de centros médicos están evaluando los aspectos científicos de las terapias complementarias y alternativas, y desarrollando estudios para probarlas. Muchos de estos tratamientos no han sido estudiados completamente y no tenemos pruebas de que funcionen o de que sean seguros. Otros tratamientos han sido estudiados y sabemos que no ayudan o son dañinos. Es importante hablar con su doctor o enfermera en caso de que usted esté considerando cualquiera de estos tratamientos, ya que algunas terapias podrían interferir con su tratamiento estándar o podrían ser dañinos al usarse con un tratamiento convencional. Su doctor puede comentarle sobre cualquier investigación que haya sido hecha y si el tratamiento es o no seguro o si interferiría con su tratamiento. El NCI lo exhorta fuertemente a seguir un programa de tratamiento prescrito por un doctor que emplea métodos o tratamientos aceptados y probados. Las personas que dependen sólo de los tratamientos convencionales podrían perder tiempo valioso de tratamiento y reducir sus posibilidades de controlar su cáncer y restablecerse.