Definición

El prolapso uterino se produce cuando el útero se desprende y cae sobre el canal vaginal debido al debilitamiento de los músculos y los ligamentos de la parte inferior del abdomen (el "piso pélvico") que normalmente sostienen el útero y otros órganos en la pelvis. La gravedad del prolapso uterino se define de la siguiente manera:

  • Primer grado (leve): el cuello del útero (la abertura inferior del útero hacia la vagina) sobresale dentro del tercio inferior de la vagina
  • Segundo grado (moderado): el cuello del útero sobresale más allá de la abertura vaginal
  • Tercer grado (grave): todo el útero sobresale más allá de la abertura vaginal

Recientemente se han desarrollado métodos más sofisticados para medir y describir el grado del prolapso que se asemejan a diagramas tridimensionales.

Otros órganos, como los ovarios y la vejiga, también pueden desprenderse debido al debilitamiento del tejido del piso pélvico.

Prolapso Uterino

prolapso uterino
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Causas

El útero normalmente se encuentra sostenido por el tejido conectivo de la pelvis y el músculo pubococcígeo, y es mantenido en su posición por ligamentos especiales. La debilidad de estos tejidos provoca que el útero se desplace al canal vaginal.

Factores de riesgo

Un factor de riesgo es aquello que incrementa su probabilidad de contraer una enfermedad o condición. Los siguientes factores están asociados con un mayor riesgo de padecer prolapso uterino:

  • Embarazos múltiples y parto vaginal: el prolapso uterino es más frecuente entre las mujeres que tuvieron uno o más partos naturales. El traumatismo en los tejidos producido durante el nacimiento del bebé, especialmente con bebés grandes o con labor de parto y partos complicados, generalmente son la causa de la debilidad de los músculos.
  • Útero invertido (posicionado al revés de lo normal).
  • Edad (especialmente después de la menopausia): se cree que la pérdida del tono muscular y la relajación de los músculos, ambas asociadas con el envejecimiento normal, y la reducción de la hormona femenina estrógeno también tienen un papel importante en el desarrollo del prolapso uterino.
  • Obesidad: ejerce una tensión adicional sobre los músculos de la pelvis.
  • Tumores grandes en el útero o en los ovarios: el prolapso también puede ser provocado por un tumor pélvico, aunque esto es poco frecuente.
  • Actividades que aumentan la presión en el abdomen y en la pelvis, por ejemplo:
  • Raza: caucásica

Síntomas

Podrían no existir síntomas en los casos leves de prolapso uterino. Los síntomas para los más casos severos podrían incluir:

  • Sensación de llenado en la vagina
  • Sensación de un tirón en la pelvis
  • Dolor en la vagina, espalda baja o abdomen bajo
  • Secreción vaginal
  • Incontinencia urinaria
  • Dificultad para orinar
  • Infecciones del tracto urinario frecuentes
  • Protuberancias en el tejido rosa de la vagina la cual puede presentar irritación o comezón

Diagnóstico

El médico le preguntará acerca de sus síntomas e historial clínico, y le practicará una exploración que incluye un examen completo de la pelvis.

Tratamiento

El tratamiento puede incluir:

Ejercicios de Kegel

Para los casos leves de prolapso uterino, se recomienda realizar ejercicios de Kegel para fortalecer los músculos de la pelvis. Estos ejercicios son fáciles de practicar y se pueden hacer en cualquier lugar y a cualquier hora. Para practicar los ejercicios de Kegel:

  • Contraiga los músculos de la pelvis como si estuviese tratando de retener la orina.
  • Mantenga esta posición hasta la cuenta de diez y luego afloje lentamente.
  • Haga esto diez veces, cuatro veces al día.

Derivación a un especialista

Puede ser canalizada a un ginecólogo o a uroginecólogo para realizar otras evaluaciones o cirugía.

Inserción de Pesario

Este es un mecanismo elástico en forma de aro. El médico lo inserta en la parte superior de la vagina. Un pesario ayuda a sostener el útero y la vejiga y previene temporalmente el hundimiento de la vagina. Debe removerse para su aseo y antes de una relación sexual.

Cirugía

La cirugía puede ser necesaria para corregir el prolapso urinario. Estos procedimientos se llevan a cabo hasta que haya decidido no embarazarse definitivamente. Los procedimientos quirúrgicos incluyen:

  • Histerectomía vaginal: extirpación del útero a través de la vagina. Este procedimiento soluciona de forma permanente el prolapso uterino, pero también causa infertilidad.
  • Reparación vaginal: normalmente se hace con una histerectomía. La reparación se puede hacer con sutura y con la inserción de mallas o cabestrillos.
  • Colpocleisis: procedimiento que cura el prolapso, pero causa un acortamiento de la vagina que no permite tener relaciones sexuales.

Usted y su médico deben hablar de todos los riesgos y ventajas que presentan estas opciones quirúrgicas.

Complicaciones

Se pueden producir infecciones del tracto urinario y otros síntomas urinarios debido al cistocele que suele asociarse con esta condición. El cistocele es un trastorno similar a la hernia que se observa en las mujeres cuando la pared que separa la vejiga y la vagina se debilita, lo que hace que la vejiga caiga o cuelgue hacia la vagina.

También pueden presentarse hemorroides y constipación como resultado del rectocele asociado (una condición similar al cistocele pero en la que el recto sobresale hacia la vagina). Si está constipada, comer más fibra puede resultarle de ayuda.

En casos más graves de prolapso, puede producirse ulceración e infección.

Prevención

Para ayudar a prevenir el prolapso uterino debe seguir los siguientes consejos:

  • Practique los ejercicios de Kegel regularmente, especialmente antes y después del parto.
  • Evite el estreñimiento. El estreñimiento somete a una presión a los músculos de la pelvis.
  • Mantenga un peso saludable por medio de dieta y ejercicio.
  • No fume. Si usted fuma, deje de hacerlo . Fumar puede causar tos crónica, la cual debilita los músculos de la pelvis.
  • Limite levantar objetos pesados.
  • Si está en la edad menopáusica, hable con su médico sobre la terapia de reemplazo hormonal. Esta terapia ayuda a mantener el tono muscular, lo que puede prevenir el prolapso uterino. Sin embargo, pueden llegar a presentarse riesgos para la salud asociados con este tratamiento. Converse con su médico sobre todos los riesgos y ventajas.