Definición

La tos ferina es una infección bacterial del tracto respiratorio. Las bacterias invaden el revestimiento del tracto respiratorio y las vías respiratorias y causan inflamación e incremento de la secreción de moco. Es muy contagiosa y en algunos casos puede ser muy seria.

Tracto respiratorio superior

Vía respiratoria superior normal durante el sueño
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Causas

La tos ferina es causada por la bacteria llamada Bordetella pertussis. Se disemina por:

  • Inhalar pequeñas gotas del estornudo o tos de una persona infectada con tos ferina
  • Tener contacto directo con las secreciones respiratorias de una persona infectada con tos ferina

Factores de riesgo

Un factor de riesgo es aquello que incrementa su probabilidad de contraer una enfermedad o condición.

Los factores de riesgo incluyen:

  • Edad: cerca del primer año de vida y durante la niñez temprana
  • No haber sido inmunizado
  • Vivir en la misma casa o trabajar en contacto cercano con alguien infectado de tos ferina
  • Vivir junto con muchas otras personas (dormitorio o asilo de anciano)
  • Vivir en hacinamiento o condiciones poco higiénicas
  • En el embarazo

Síntomas

Los síntomas suelen aparecer entre una y dos semanas (tres semanas como máximo) después de haber estado expuesto a la bacteria. Los síntomas iniciales duran de 7 a 14 días. Éstos incluyen:

  • Escurrimiento nasal y congestión
  • Estornudar
  • Ojos llorosos y rojos
  • Fiebre ligera
  • Tos seca, que marca el inicio de la segunda etapa:
    • La tos empeora de manera progresiva a medida que pasan los días (suele durar entre dos y seis semanas).
    • Aparecen ataques repentinos de tos y, cuando desaparecen, la respiración suele ser forzosa o sibilante.
    • Muchas veces, el silbido no se percibe en los bebés más pequeños. Pueden quedarse sin aliento o respirar con dificultad.
    • En casos severos, una persona puede tener problemas para respirar o incluso ponerse morado por la falta de oxígeno.
    • Es común vomitar como resultado de la tos.

Las complicaciones pueden incluir:

  • Convulsiones
  • Períodos de apnea (ausencia de respiración), son más comunes en bebés
  • Neumonía
  • Colapso pulmonar (rara vez)
  • Hernias inguinales o abdominales
  • Sangrado, hinchazón y/o inflamación del cerebro, posiblemente causando algún daño neurológico
  • Muerte (poco frecuente): es más común en bebés. El índice de mortalidad es entre 1% y 2% antes de cumplir un año.

La etapa final se caracteriza por la disminución progresiva de la duración y la gravedad de los ataques de tos. En promedio, esta enfermedad dura alrededor de seis semanas, con un rango de entre tres semanas y tres meses. Los ataques de tos pueden durar algunos meses. En la mayoría de los casos, los pacientes se recuperan totalmente.

Diagnóstico

La tos ferina puede ser difícil de diagnosticar, especialmente en niños mayores y adultos. Lo anterior se debe a que:

  • Al principio, los síntomas son muy similares a los del resfriado común.
  • Luego, los síntomas pueden parecerse mucho a los de la bronquitis (especialmente en adultos).

El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico. Las pruebas pueden incluir:

Tratamiento

El tratamiento puede incluir:

Medicamentos

Se suelen administrar antibióticos, por lo general, eritromicina o azitromicina. Estos son más efectivos cuando se usan durante las primeras etapas.

Tratamiento de Síntomas

Para ayudar a disminuir los vómitos y las probabilidades de deshidratación:

  • Comer poco y frecuentemente.
  • Tomar mucha agua, jugos de fruta y consomé.

Hospitalización

Puede ser necesaria en aquellos pacientes que desarrollen neumonía. Se aísla generalmente a los pacientes para prevenir el contagio de la enfermedad a otras personas.

Prevención

Vacuna

La mejor manera de prevenir la tos ferina es la inmunización. La DTaP (en niños) y la Tdap (en adultos y adolescentes) son vacunas contra la difteria, el tétanos y la tos ferina. La vacuna se aplica en varias dosis y suele comenzarse cuando el bebé tiene dos meses de edad. Sin embargo, los niños mayores de siete años y los adultos que no hayan recibido la vacuna también deberían recibir las dosis.

Antibióticos preventivos

A las personas que han estado en contacto cercano con alguien infectado de tos ferina, se les recomienda tomar antibióticos en plan preventivo, aun cuando hayan sido vacunadas. Esto es especialmente importante en familias cuyos miembros corran alto riesgo de enfermedades graves, como los niños menores de un año.