¿Qué Es la Rubéola?

La rubéola es una enfermedad causada por un virus. El virus puede provocar sarpullido, fiebre leve o artritis. Las mujeres embarazadas que contraen rubéola tienen un riesgo elevado de sufrir un aborto. Sus bebés pueden nacer con defectos de nacimiento graves, como:

  • Retraso mental
  • Problemas de comportamiento
  • Problemas visuales
  • Defectos cardiacos
  • Riesgo elevado de diabetes de por vida

La rubéola se transmite de una persona a otra mediante gotas en el aire.

Los síntomas incluyen:

  • Fatiga
  • Nódulos linfáticos inflamados
  • Rostro enrojecido
  • Garganta enrojecida (aunque no adolorida)
  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Articulaciones adoloridas y artritis (especialmente en adultos)
  • Sarpullido rojo y con granos por todo el cuerpo

El sarpullido y la fiebre asociados generalmente duran de 2 a 3 días.

No existe un tratamiento para la rubéola. Sin embargo, tomar acetaminofeno (Tylenol) puede aliviar el malestar.

¿Cuál Es la Vacuna Contra la Rubéola?

Aunque la vacuna contra la rubéola está disponible como preparación independiente, se recomienda administrar la vacuna combinada llamada MMR. Esta vacuna protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola.

La vacuna MMR está hecha de virus vivos debilitados. Se administra mediante inyección.

¿Quién y Cuándo Debería Vacunarse?

Todos los niños (con algunas excepciones) deben recibir la vacuna dos veces:

  • 12 a 15 meses
  • Entre los 4 y 6 años (al comenzar la escuela): se puede administrar antes, pero con una separación de al menos dos semanas entre las dos dosis

Los niños de entre 12 meses y 18 años que no hayan sido vacunados reciben dos dosis de MMR con una separación mínima de cuatro semanas entre ellas. Los adultos que necesiten la vacuna reciben una o dos dosis. *

¿Cuáles Son los Riesgos Asociados con la Vacuna contra la Rubéola?

Como cualquier vacuna, la vacuna MMR podría causar serios problemas, como una reacción alérgica severa. Si bien la mayoría de las personas no experimenta ningún problema, algunas informaron:

  • Problemas leves:
    • Fiebre
    • Sarpullido leve
    • Inflamación de las glándulas en las mejillas o el cuello
  • Problemas moderados:
    • Ataque provocado por la fiebre
    • Dolor y rigidez temporal en las articulaciones
    • Conteo plaquetario bajo
  • Muy poco frecuentes:
    • Reacción alérgica grave
    • Sordera
    • Ataques duraderos
    • Coma
    • Reducción del nivel de conciencia
    • Daño cerebral permanente

¿Quién No Debería Vacunarse?

No debería recibir la vacuna si tiene las siguientes condiciones:

  • Tuvo una reacción alérgica potencialmente mortal a la gelatina, al antibiótico neomicina o a una dosis previa de la vacuna MMR
  • Padece una enfermedad moderada o grave: espere hasta recuperarse
  • Está embarazada: espere hasta después del parto. Si está intentando quedar embarazada, espere cuatro semanas después de aplicarse la vacuna.

Hable con su médico antes de recibir la vacuna MMR si:

  • Tiene alguna enfermedad que afecte el sistema inmunológico (p. ej., VIH o SIDA)
  • Recibe un tratamiento con medicamentos que afectan el sistema inmunológico (p. ej., esteroides a largo plazo)
  • Tiene cáncer o recibe tratamiento para el cáncer
  • Alguna vez tuvo un recuento de plaquetas en sangre bajo
  • Recibieron una transfusión de sangre

¿De Qué Otras Maneras Se Puede Prevenir la Rubéola Además de la Vacunación?

La vacunación generalizada ha dado como resultado la eliminación casi total de la rubéola en los Estados Unidos. Sin embargo, para prevenir la enfermedad es importante evitar el contacto con personas que puedan haber estado expuestas a ella.

¿Qué Sucede en Caso de un Brote?

Debido a que la rubéola ahora es poco frecuente en los Estados Unidos, incluso un caso se considera potencial para un brote. En el caso de un brote, los miembros de la familia, el lugar de trabajo, la universidad, la prisión y la comunidad de la persona infectada con rubéola serán examinados para determinar si tienen rubéola.

Una vez que son identificados los casos de rubéola, los pacientes deberían ser aislados durante 5-7 días después que comenzó el sarpullido. Además, las personas en contacto con la persona infectada deberían ser vacunadas si son aptas para la vacuna. Es importante identificar y examinar a todas las mujeres embarazadas para saber si poseen inmunidad. Estas mujeres deberían evitar actividades por las cuales podrían exponerse a una persona infectada. En algunas situaciones, como en casos donde los niños nacen con síndrome de rubéola congénita, la diseminación viral puede ser bastante prolongada.