El mieloma múltiple por lo general se desarrolla lentamente y podría existir durante años sin ser diagnosticado debido a que causa muy pocos síntomas. Cuando sí causa síntomas, por lo general se relacionan con la acumulación de proteínas anormales en la sangre o con la destrucción de hueso por el tumor en crecimiento.

Si usted experimenta alguno de estos síntomas, no asuma que se debe a cáncer. La mayoría de estos síntomas pueden ser causados por otras condiciones de salud menos serias. Si experimenta alguno de ellos, consulte a su médico.

Los síntomas de mieloma múltiple incluyen los siguientes:

Fatiga - Esto ocurre cuando no hay suficientes glóbulos rojos para transportar oxígeno a los tejidos; ésta es una señal de ]]>anemia]]> y es un resultado de las células de mieloma interfiriendo con el crecimiento normal de los glóbulos rojos en la médula ósea.

Insuficiencia renal - Altos niveles de proteína anormal en la sangre causan este síntoma.

Dolor óseo - Con más frecuencia, éste es en la espalda, pero también en los miembros o costillas debido a la pérdida ósea o fractura a raíz de la acumulación de células de mieloma.

Huesos rotos - Esto se debe a la debilitación de tejido óseo o presión por las células de mieloma creciendo en una sola masa (tumor).

Infecciones repetidas - Esto puede ser a causa de la producción anormal de anticuerpos por células de mieloma o debido a que hay muy pocas células normales activas (incluyendo glóbulos blancos) en el sistema inmune para responder a infecciones.

Sangrado anormal - Esto es provocado por muy pocas plaquetas, las cuales son esenciales para la coagulación sanguínea.

Cambios mentales, confusión - Esto se debe a que la sangre se vuelve demasiado espesa o cambia en su composición, como demasiado calcio a raíz de pérdida ósea.

Pérdida de peso - Una pérdida no intencionada de peso es un síntoma común de cáncer.