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Autismo No Causado por Vacunacion Triple Viral Pediatrica

June 10, 2008 - 7:30am
 
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Autismo No Causado por Vacunación Triple Viral Pediátrica

Actualmente se cree que cerca de 1.5 millones de estadounidenses padecen de alguna forma de autismo y se calcula que el número aumentará a 4 millones la próxima década. El autismo es una discapacidad compleja del desarrollo que aparece de manera típica durante los primeros tres años de vida. Se caracteriza por relaciones sociales deficientes o limitadas, habilidades de comunicación subdesarrolladas, conductas repetitivas, intereses y actividades poco comunes y percepción sensorial alterada o confusa. El autismo es cuatro veces más dominante en los niños que en las niñas y no hace distinciones entre grupos raciales, étnicos o sociales.

En la búsqueda de una causa del autismo, los investigadores han analizado una multitud de exposiciones pediátricas incluyendo infecciones y químicos ambientales. La conexión sugerida entre el autismo y las vacunas pediátricas quizás es una de las causas debatidas de manera más polémica. Se ha sospechado de la vacuna triple viral debido a dos razones principales: (1) su uso generalizado ha igualado el aumento en la incidencia de autismo en algunas áreas y (2) se administra de manera rutinaria aproximadamente al mismo tiempo que aparecen los síntomas de autismo por primera vez.

Estudios anteriores que buscaban una conexión entre la vacuna triple viral y el autismo no han encontrado evidencias para respaldarla, pero las preguntas no se resolvieron porque generalmente estos estudios tuvieron tamaños de muestra muy pequeños, falta de sustento estadístico y datos poco óptimos para la evaluación del riesgo. Un estudio nuevo en el ejemplar del 7 de noviembre de 2002 de The New England Journal of Medicine aclara las dudas sobre la seguridad de la vacuna triple viral. Usando una muestra grande, los investigadores han mostrado de manera convincente que esta vacunación pediátrica común no causa autismo.

Información sobre el estudio

Investigadores apoyados por los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), la National Alliance for Autism Research, y la Danish National Research Foundation estudiaron a 537,303 niños nacidos en Dinamarca en un período de 7 años para buscar cualquier relación entre el autismo la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola. Todos los datos se obtuvieron del Danish Civil Registration System y de otros cinco registros nacionales.

El estado de vacunación de los niños daneses a los 15 meses de edad estaba determinado por los datos reportados al National Board of Health por médicos generales, quienes administran todas las vacunas triple viral en Dinamarca. La vacuna triple viral usada durante el período de estudio es idéntica a la que se usó en los Estados Unidos. El Danish Psychiatric Central Register, que sólo registra diagnósticos realizados por especialistas en psiquiatría pediátrica, proporcionó investigaciones con información sobre los diagnósticos de autismo. Los diagnósticos estaban basados en la Clasificación Internacional de Enfermedades, Décima Revisión (ICD-10, por su nombre en inglés).

Los niños que habían heredado enfermedades médicas asociadas con el autismo (esclerosis tuberosa y síndrome de Angelman, síndrome del cromosoma X frágil y rubéola congénita) fueron excluidos de este análisis. La información sobre otros factores que podrían tener influencia en el resultado (educación de la madre, peso al nacer, etc.) se obtuvo del Danish Medical Birth Registry y del National Hospital Registry.

Los niños vacunados con la MMR fueron agrupados de acuerdo a su edad en el momento de la vacunación, el tiempo desde la vacunación y el período de calendarización cuando se llevó a cabo la vacunación. Los investigadores compararon los índices de autismo en los 440,655 niños (82%) a quienes se les administró la vacuna con los 96,648 niños (18%) a quienes no se les administró la vacuna.

Los hallazgos

En el período de siete años del estudio, los investigadores no encontraron aumento en el riesgo de desarrollar trastorno autista u otros trastornos en el espectro autista entre los niños vacunados cuando se compararon con los niños no vacunados. Además, no existió asociación entre el desarrollo del trastorno autista y la edad de, el intervalo desde o el período de calendarización de la vacunación. Estos hallazgos no fueron cambiados después de la modificación para sexo, peso al nacer, edad de gestación, educación de la madre y estado socioeconómico de la familia.

Como con cualquier otro estudio, existen limitaciones para éste. Primero, debido a que este estudio se realizó en Dinamarca, algunas personas podrían cuestionar si estos resultados pueden aplicarse a poblaciones externas, aunque el porcentaje vacunado y el tipo de vacuna usado fueron casi idénticos en los Estados Unidos. Segundo, debido a que el reporte de otros trastornos de espectro autista es menos completo que aquel para los trastornos autistas, es posible que algunos diagnósticos hayan faltado. (Sin embargo, puesto que es improbable que esta mala clasificación esté asociada con el estado de vacunación, no se esperaría que afectara los resultados.) Finalmente, el análisis no contenía información alguna sobre cuando se observaron los primeros síntomas autistas, así que los investigadores no pudieron modificar un retraso en el diagnóstico.

¿De qué manera le afecta?

A pesar de estas limitaciones, los hallazgos de este estudio proporcionan evidencias convincentes de que no existe asociación entre la vacunación triple viral y el autismo. Dado el éxito drástico de la vacuna para reducir la incidencia de sarampión, paperas y rubéola - todas enfermedades potencialmente serias - este estudio hará difícil argumentar contra los beneficios generales de la vacuna triple viral. La CDC recomienda que los niños reciban la vacuna triple viral una vez de los 12 a los 15 meses de edad y otra vez entre los 4 y los 6 años de edad.

FUENTES ADICIONALES DE INFORMACIÓN:

Autism Society of America
http://www.autism-society.org

Centers for Disease Control and Prevention
http://www.cdc.gov

National Alliance for Autism Research (NAAR)
http://www.naar.org

National Institute of Child Health and Human Development
http://www.nichd.nih.gov

Fuentes:

Campion E. Suspicions about the safety of vaccines. New England Journal of Medicine. 2002;347:1474-1475.

Madsen KM, Hviid A, Vestergaard M, et al. A population-based study of measles, mumps, and rubella vaccination and autism. New England Journal of Medicine. 2002;347:1477-1482.



Último revisado 7 de noviembre de 2002 por Richard Glickman-Simon, MD

Se provee esta información como complemento a la atención proporcionada por su medico. Dicha información no tiene el propósito o la presunción de substituir el consejo medico profesional. Procure siempre el consejo de su medico o de otro profesional de la salud competente antes de iniciar cualquier tratamiento nuevo o para aclarar cualquier duda que usted pueda tener con relación a un problema de salud.

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