¿Qué Es la Tos Ferina?

La tos ferina, también denominada tos convulsiva, es una infección bacteriana altamente contagiosa que afecta el revestimiento y los conductos del tracto respiratorio. Es provocada por la bacteria Bordetella pertussis.

La tos ferina se disemina por:

  • Inhalar pequeñas gotas húmedas del estornudo o la tos de una persona infectada con tos ferina
  • Tener contacto directo con las secreciones respiratorias de una persona infectada

Esta infección es más común en bebés y niños. Las personas que tienen mayor riesgo son aquellas que:

  • No han sido vacunadas
  • Viven o trabajan con alguien que tenga tos ferina
  • Viven en cuartos cerrados (p. ej., dormitorios, asilos)
  • Viven en condiciones hacinadas o antihigiénicas
  • Están embarazadas

Los síntomas incluyen:

  • Escurrimiento nasal y congestión
  • Estornudos
  • Ojos llorosos y rojos
  • Tos seca
  • Episodios graves de tos que pueden terminar con una inhalación ruidosa, o "jadeo" (esto puede no escucharse en el caso de los niños pequeños)
  • Vómito

Por lo general, los síntomas comienzan en un lapso de 3 a 12 días después de la exposición. Los síntomas parecidos a los de un resfrío pueden durar hasta dos semanas. Este cuadro suele ser seguido por una tos seca que progresa hasta provocar episodios graves de tos. Generalmente, la enfermedad dura unas seis semanas, pero puede durar de tres semanas hasta tres meses. En los casos graves, puede suceder lo siguiente:

El tratamiento incluye antibióticos. Para ayudar a reducir los vómitos y la deshidratación, se puede recomendar a los pacientes que coman poco y con frecuencia y que tomen mucha agua. Es posible que los niños deban ser internados.

¿Cuál Es la Vacuna contra Tos Ferina?

La vacuna contra tos ferina contiene piezas pequeñas y purificadas del germen de tos ferina. No se aplica como una vacuna independiente, sino que se administra en combinación con las vacunas contra difteria y el tétanos.

Se administra la vacuna mediante inyección, por lo general en el brazo o el muslo.

¿Quién y Cuándo Debería Vacunarse?

Todos los niños (con algunas excepciones) deben recibir esta vacuna. La DTaP (para niños) y la Tdap (para adultos y adolescentes) protegen contra la difteria, el tétanos y la tos ferina. El programa regular de vacunación (para niños y adultos) es de la siguiente manera:

  • Vacunas DTaP a los 2, 4, 6 meses, entre los 15 y 18 meses, y entre los 4 y 6 años de edad
  • La dosis de refuerzo de la vacuna Tdap se administra a los 11 ó 12 años
    • Los niños de entre 13 y 18 años que no hayan recibido el refuerzo antes mencionado pueden recibir una dosis de Tdap 5 años después de la última dosis.
  • Refuerzo de Tdap (una dosis única para personas de entre 19 y 64 años)

Para los niños de entre 4 meses y 6 años que no hayan recibido aún la vacuna, los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) recomiendan el siguiente cronograma de actualización:

DosisIntervalo mínimo entre dosis
Primera y segunda dosis4 semanas
Segunda y tercera dosis4 semanas
Tercera y cuarta dosis6 meses
Cuarta y quinta dosis 6 meses
  • La quinta dosis no es necesaria si la cuarta se administró a los 4 años de edad o después.
  • No se recomienda la DTap para personas de 7 años o más.

Los niños de 7 años o mayores, y los adultos que no hayan recibido la vacuna deben vacunarse. La elección y el momento de la vacuna dependen de la edad y de si se recibió una dosis previa. *

Las siguientes personas también deberían recibir la vacuna:

  • Los adultos que pueden estar en contacto cercano con un bebé menor de 12 meses de edad deberían recibir una dosis de Tdap (con un intervalo de dos años desde la última dosis de Td)
  • Los trabajadores de la salud que tienen contacto directo con pacientes en hospitales o clínicas deberían recibir una dosis de Tdap (con un intervalo de dos años desde la última dosis de Td)
  • Mujeres embarazadas:
    • Si la última dosis de la vacuna Td fue hace 10 años, o más, deberían recibir una dosis de Td
    • Si la última dosis de la vacuna Td fue hace menos de 10 años, deberían recibir una dosis de Tdap después de dar a luz

¿Cuáles Son los Riesgos Asociados con la Vacuna contra Tos Ferina?

La mayoría de las personas toleran las vacunas sin problema alguno. Los efectos secundarios más comunes son:

  • Dolor, enrojecimiento, o inflamación en el sitio de la inyección
  • Fiebre ligera
  • Dolor de cabeza
  • Cansancio
  • Náusea
  • Vómito
  • Diarrea
  • Dolor estomacal

Algunos síntomas poco frecuentes son:

  • Más de 102 °F de fiebre
  • Problemas gastrointestinales graves
  • Dolor de cabeza severo
  • Problemas del sistema nervioso o reacciones alérgicas graves, como anafilaxis (extremadamente poco frecuentes)

¿Quién No Debería Vacunarse?

La mayoría de las personas deben recibir la vacuna según el calendario de vacunación. Sin embargo, las personas para quienes la vacunación presenta más riesgos que beneficios incluyen aquellas que:

  • Han sufrido una reacción alérgica potencialmente mortal a las vacunas DTP, DTaP, DT, Tdap o Td
  • Han sufrido una alergia grave a cualquiera de los componentes de la vacuna que se va a aplicar
  • Han estado en coma o han tenido un ataque prolongado en los siete días posteriores a recibir una dosis de DTP o DTaP

Consulte a su médico antes de recibir esta vacuna si tiene o tuvo:

  • Alergia al látex
  • Epilepsia u otro trastorno del sistema nervioso
  • Dolor o inflamación graves después de haber recibido una dosis de cualquiera de los componentes de la vacuna que se va a aplicar
  • Síndrome Guillain-Barre
  • Enfermedad moderada o grave (espere hasta que se recupere antes de recibir la vacuna)

¿De Qué Otras Maneras Se Puede Prevenir la Tos Ferina Además de la Vacunación?

Aislar a aquellas personas con alguna enfermedad contagiosa ha sido durante mucho tiempo el principal enfoque para prevenir su propagación. Por ejemplo, es esencial mantener a las personas con tos ferina en casa hasta que la enfermedad haya transcurrido su curso.

Si estuvo en contacto cercano con alguien infectado, es posible que tenga que tomar antibióticos.

¿Qué Sucede en Caso de un Brote?

En caso de un brote, todas las personas que puedan haber estado expuestas deberían ponerse al día con la vacunación. Es importante proteger a los bebés mediante el aislamiento de todos quienes tengan la infección. Diagnosticar la enfermedad lo más pronto posible puede ayudar a controlar brotes futuros.