Su médico le preguntará acerca de su historial clínico y le realizará una examinación física. El diagnóstico de BPH es bastante obvio si usted tiene los síntomas típicos y usted cubre el perfil de riesgo; ser un hombre mayor. En este momento, la principal preocupación es que usted no tenga cáncer de próstata.

Se realizarán algunos exámenes para confirmar el diagnóstico de BPH y para descartar cáncer de próstata. Primero se realiza un examen rectal digital. Para este examen, su médico inserta un dedo enguantado dentro del recto. Desde allí, su médico puede sentir la superficie de la próstata y puede estimar el tamaño de su próstata, encontrar enfermedades anales, y posiblemente identificar un cáncer.

Es probable que se realice investigación adicional para revisar la presencia de cáncer, determinar la necesidad de tratamiento, y para elegir el mejor tratamiento. La examinación podría incluir lo siguiente:

Exámenes generales - Éstos podrían incluir exámenes de función renal con medición de creatinina sanguínea, y un análisis de orina, el cual por lo general se realiza con una tira reactiva.

Antígeno prostático específico (PSA) - Este examen es una excelente herramienta de revisión para cáncer de próstata. Por lo tanto, generalmente no se realiza en todos los pacientes. Se recomienda para hombres caucásicos mayores de 50 años, afroamericanos mayores de 40 años, y aquellos con un fuerte historial familiar de cáncer de próstata. Sin embargo, como todos los buenos exámenes de revisión, identifica a algunos pacientes que no tienen cáncer. De hecho, dos terceras partes de los hombres con BPH tienen un PSA elevado. Usted podría ser sujeto de uno o dos exámenes adicionales para confirmar los resultados de esta prueba.

Determinación de orina residual - Ésta es una manera para medir la cantidad de orina que queda en su vejiga después que usted ha orinado. La cantidad de orina que usted no puede expulsar es importante debido a que ese residuo puede conllevar a una infección u otros problemas renales. Para esta prueba, su médico generalmente realiza u obtiene un procedimiento de ultrasonido abdominal para determinar el volumen de orina residual en su vejiga. O bien, si se indica una determinación precisa del volumen por razones clínicas, él podría insertar un catéter (tubo) dentro de su vejiga después que usted ha orinado.

Estudio del flujo de orina - Esto involucra examinación para determinar qué tan fácil y rápido fluye su orina y cuánta presión genera la vejiga para vaciarse. Es probable que un urólogo, un especialista en enfermedades del tracto urinario, lleve esto a cabo.

Examinación cistoscópica - Un cistoscopio es un instrumento largo y delgado que se inserta a través del pene y dentro de la vejiga. Por lo general, este examen se realiza en aquellos pacientes en quienes está en duda el diagnóstico de BPH. El cistoscopio tiene un lente y una luz que permiten que el urólogo vea la uretra, próstata, y vejiga. También se pueden realizar algunos procedimientos mientras está bajo anestesia usando este instrumento, como la abertura del pasaje a través de la próstata.

Cistomegrograma - Este examen mide el flujo de orina y presión de la vejiga. Por lo general, éste se realiza en aquellos pacientes que no tienen éxito con el tratamiento de medicamentos o que están siendo considerados para un procedimiento quirúrgico.

Ultrasonido transrectal - Un ultrasonido es una manera segura para visualizar órganos internos. Mientras más cercana esté la sonda del órgano objetivo, serán mejor las imágenes. Por lo tanto, la sonda de ultrasonido se inserta dentro del recto para tomar fotografías de la próstata, la cual está sólo a milímetros de distancia. Los casos de cáncer de próstata se pueden detectar de esta manera.