Éste es el Motivo:

El consumo de sodio podría ser un factor principal en el desarrollo de presión arterial elevada (hipertensión), la cual es un importante factor de riesgo para ataque cardiaco. La hipertensión (una presión arterial "sistólica" por encima de 140 y/o una presión "diastólica" por encima de 90) se desarrollará en casi todas las personas que viven a los 80 años de edad, y en muchas personas ocurre antes de esta edad.

Aproximadamente la mitad de las personas con hipertensión y el 30% del público en general se describen como "sensibles a la sal." Esto significa que su presión arterial es propensa a incrementar cuando consumen una dieta alta en sodio, y por el contrario, su presión arterial podría disminuir al limitar su consumo de sodio.

La sensibilidad a la sal es difícil de diagnosticar con precisión. Por lo tanto, las recomendaciones adecuadas de sodio son tema de gran debate entre expertos en nutrición. Algunos creen que todas las personas deberían limitar su consumo de sodio (a 2,400 mg al día) para tratar o prevenir hipertensión, independientemente de su nivel actual de presión arterial. Sin embargo, otros aconsejan que sólo las personas con hipertensión o quienes se crea que son sensibles a la sal necesitan limitar el sodio en sus dietas.

Investigadores en nutrición aún están tratando de aclarar la función exacta del sodio en la hipertensión. Un importante estudio en esta área es el DASH; (siglas en inglés para Enfoques Dietéticos para Detener la Hipertensión). Este estudio encontró que una dieta rica en frutas, verduras, y productos lácteos bajos en grasa, y baja en grasa saturada, colesterol, y grasa saturada (ahora llamada la dieta DASH ) ayudó a disminuir la presión arterial.

La segunda fase del estudio encontró mayores reducciones en la presión arterial cuando la dieta DASH se combinó con un consumo de sodio de no más de 2,400 mg al día. La combinación de la dieta DASH y un consumo de sodio de no más de 1,600 mg al día fue tan efectiva para controlar la presión arterial como los medicamentos que involucran a una sola medicina anti-hipertensiva. Para algunas personas con hipertensión leve, la dieta sola podría ser un medio efectivo para el control de la presión arterial cuando la dieta incluye calcio y potasio adecuados (DASH) junto con restricción de sodio.

Ésta es la Manera:

El sodio se encuentra en muchos alimentos. Algunos son obvios, pero otros podrían sorprenderlo.

Principales Fuentes Alimenticias

La sal de mesa (cloruro de sodio, NaCl) es la principal fuente de sodio dietético; aproximadamente de una tercera parte a la mitad del sodio que consumimos es agregado durante la preparación o en la mesa.

La comida rápida y los alimentos procesados comercialmente (enlatados, congelados, instantáneos) también añaden una cantidad considerable de sodio a la dieta típica estadounidense. Éstos incluyen:

  • Caldo de res
  • Salsa de tomate
  • Sopas comerciales
  • Papas a la francesa
  • Alimentos congelados
  • Jugos de carne
  • Aceitunas
  • Pepinillos
  • Papas fritas
  • Bocadillos salados
  • Carnes para sándwiches, especialmente carne o pescado ahumados
  • Salsas
  • Chucrut
  • Productos a base de tomate

El sodio existe naturalmente en:

  • Huevos
  • Pescado
  • Carnes
  • Productos de leche
  • Carne de aves
  • Mariscos
  • Agua blanda

Otras fuentes de sodio en la dieta:

  • Polvo para hornear
  • Bicarbonato de sodio
  • Glutamato monosódico (MSG)
  • Alginato de sodio
  • Citrato de sodio
  • Nitrato de sodio y nitrato
  • Propionato de sodio
  • Sulfito de sodio
  • Salsa de soya

Leyendo las Etiquetas de los Alimentos

Todos los productos contienen una etiqueta de Información Nutricional, la cual indica el contenido de sodio de un alimento. Los siguientes productos también se usan el empaque de los alimentos:

Término en la etiqueta del alimentoSignificado
Libre de sodioMenos de 5 mg por porción
Muy bajo en sodio35 mg o menos por porción
Bajo en sodio145 mg o menos por porción
Reducido en sodioReducción del 75% en el contenido de sodio del producto original
Sin sal, sin sal añadida, sin sal agregadaProcesado sin sal cuando la sal se usaría normalmente en el proceso

Consejos para Reducir Su Consumo de Sal

  • Disminuya gradualmente la cantidad de sal que consume. Sus papilas gustativas se ajustarán a menos sal.
  • Pruebe su comida antes de ponerle sal; podría no necesitar más sal.
  • Sustituya ingredientes llenos de sabor por sal en la preparación, como ajo, orégano, jugo de limón o de lima, u otras hierbas, especias, y sazonadores.
  • Elija verduras y carnes frescas o naturales congeladas en lugar de las que vienen enlatadas con sal.
  • Busque las versiones bajas en sodio, reducidas en sodio, o sin sal agregada de alimentos como:
    • Verduras enlatadas
    • Jugos de verduras
    • Mezclas de sopa secas
    • Caldo de carne
    • Condimentos (salsa de tomate, salsa de soya)
    • Bocadillos (papas fritas, nueces, pretzels)
    • Galletas saladas
    • Productos de panadería
    • Sopas enlatadas
    • Mantequilla y margarina
    • Quesos
    • Atún enlatado
    • Carnes procesadas
  • Cocine el arroz, pasta, y cereales calientes si sal o con menos sal de lo que solicita el paquete (intente con 1/8 de cucharadita para dos porciones). El arroz saborizado, pasta, y mezclas de cereales generalmente ya contienen sal agregada.
  • Ajuste sus recetas gradualmente para reducir la cantidad de sal que usa. Si algunos de los ingredientes ya contienen sal, como la sopa enlatada, verduras enlatadas, o queso, no necesita agregar más sal.
  • Limite su uso de condimentos como salsa de soya, pepinillos, aderezos para ensalada, y salsas empaquetadas.