Un factor de riesgo es aquello que incrementa su probabilidad de adquirir una enfermedad o condición.

Es posible contraer una infección de VIH y desarrollar SIDA con o sin los factores de riesgo listados a continuación. Sin embargo, entre más factores de riesgo tenga, mayor será su probabilidad de contraer una infección de VIH y desarrollar SIDA. Si usted tiene una determinada cantidad de factores de riesgo, pregúntele a su médico qué puede hacer para reducir su riesgo.

Ciertos factores del estilo de vida incrementan su riesgo de contraer una infección de VIH y desarrollar SIDA. Al evitar conductas que están asociadas con el incremento de su riesgo, usted puede reducir enormemente su riesgo.

Los factores de riesgo incluyen:

Actividad Sexual Sin Protección

La mayoría de las personas se infectan con VIH a través de la actividad sexual. Usted puede contraer SIDA al no usar un condón cuando tiene relaciones sexuales con una persona infectada con el VIH. El no utilizar los condones de forma adecuada también puede ponerlo en un riesgo incrementado de adquirir SIDA. Durante la relación sexual, la vagina, la vulva, el pene, el recto y la boca pueden proveer puntos de entrada para el virus.

Otras conductas arriesgadas incluyen:

  • Tener relaciones sexuales con alguien sin saber su estado respecto al VIH
  • Tener más de una pareja sexual
  • Tener relaciones con alguien que tiene más de una pareja sexual
  • Coito anal

Compartir Agujas o Jeringas

El utilizar una aguja o una jeringa que contenga diminutas cantidades de sangre infectada puede transmitir la infección de VIH.

Condiciones Médicas

Las enfermedades de transmisión sexual, como la sífilis , el herpes genital , la infección por clamidia , la gonorrea y las infecciones vaginales causadas por bacterias tienden a incrementar el riesgo de la transmisión del VIH durante las relaciones sexuales con una pareja infectada con VIH.

Procedimientos Médicos

El haber tenido una transfusión sanguínea o haber recibido productos sanguíneos antes de 1985 incrementa su riesgo de infección por VIH y SIDA. Antes de que los bancos de sangre comenzaran a analizar la sangre donada para el VIH en 1985, no había forma de saber si la sangre estaba contaminada con VIH, y los receptores podrían haberse infectado a través de las transfusiones.

El recibir productos sanguíneos, tejidos o trasplantes de órganos, o la inseminación artificial incrementan su riesgo de infecciones por VIH y SIDA. Aunque los productos sanguíneos ahora son analizados para el VIH, todavía hay algún grado de riesgo debido a que las pruebas no pueden detectar el VIH inmediatamente después de la transmisión.

Ser un Trabajador del Área de la Salud

La exposición a la sangre y a agujas contaminadas pone a los trabajadores del área de la salud en riesgo de una infección de VIH.