Cincuenta millones de adultos en los Estados Unidos tienen hipertensión (elevada presión arterial), una condición asociada con un riesgo incrementado de muerte y discapacidad debido a una enfermedad cardiaca , una apoplejía , una insuficiencia cardiaca congestiva y una enfermedad renal en etapa terminal.

Para la mayoría de las personas, la presión arterial elevada es una marca de una presión arterial sistólica (el número mayor) en o por encima de los 140 mmHg o una presión arterial diastólica (número menor) en o por debajo de los 90 mmHg. Para las personas con diabetes y con algunos otros desórdenes, la presión arterial "objetivo" es mantenerla baja; para muchos de estos individuos, la presión arterial normal debe estar por debajo de los 135 mmHg (sistólica) y por debajo de los 85 mmHg (diastólica).

Los factores de riesgo para una presión arterial elevada incluye los siguientes:

  • Edad: Edad media o personas de la tercera edad
  • Raza: Afroamericanos
  • Sexo: Masculino
  • Antecedentes de salud, como el tener lo siguiente:
    • Diabetes
    • Una presión sanguínea normalmente elevada (presión sistólica de 130-139 mmHg y/o una presión diastólica de 85-89 mmHg)
    • Un historial familiar de presión arterial elevada
  • Factores en el estilo de vida como los siguientes:
    • Fumar
    • Ser físicamente inactivo
    • Tomar contraconceptivos orales (píldoras anticonceptivas)
    • Consumir más de las cantidades recomendadas de sodio en los alimentos y de alcohol
    • Consumir cantidades insuficientes de potasio

Pautas del Estilo de Vida para Prevenir o Reducir la Presión Arterial Elevada

El Programa Nacional de Educación para la Presión Arterial Elevada (NHBPEP) de The National Heart, Lung, and Blood Institute ha actualizado sus recomendaciones para prevenir la presión arterial elevada. Las recomendaciones, publicadas en el número del 16 de octubre de 2002 de The Journal of the American Medical Association , incluyen las siguientes:

  • Tener un consumo adecuado de potasio (más de 3,500 mg de potasio por día)
  • Comer una dieta rica en frutas, verduras y baja en grasa proveniente de productos lácteos
  • Reducir el consumo de grasa saturada y grasa total

El NHBPEP también refuerza las primeras recomendaciones, incluyendo lo siguiente:

  • Limitar el consumo de sodio y de alcohol
  • Reducir el exceso de peso corporal
  • Incrementar los niveles de actividad física

Estas pautas de estilo de vida son esenciales para los adultos de la tercera edad y para cualquier otra persona que esté en riesgo de desarrollar presión arterial elevada. Otro enfoque actualmente apoyado por el NHBPEP es el uso de la dieta DASH , una dieta especial baja en sales que ha mostrado efectividad tanto para prevenir como para tratar la presión arterial elevada.

Reporte Dedicado a Enfoque Menos Comprobados

El NHBPEP también reporta atacar el hecho de que algunas aproximaciones ampliamente publicitadas han probado un menor o una incierta utilidad en la prevención o reducción de la presión arterial elevada. Esto incluye el aceite de pescado (ácidos grasos omega-3 poliinsaturados) y los complementos de calcio, los cuales reducen la presión arterial sólo ligeramente en individuos con hipertensión. El reporte también previene sobre la habilidad de los suplementos herbales y botánicos para reducir la presión arterial elevada de manera segura pues no esto no se ha probado y pueden interactuar de manera adversa con los medicamentos. En una perspectiva más positiva. un estudio reciente sugiere consumir una pequeña cantidad de chocolate oscuro diariamente quizás sea una deliciosa forma de reducir su presión arterial en unos cuantos puntos.