Definición

La hepatitis B es una enfermedad del hígado provocada por el virus de la hepatitis B. La mayoría de las infecciones por hepatitis B se resuelven en un lapso de 1 a 2 meses sin tratamiento. Cuando la infección dura más de seis meses, puede tornarse en una hepatitis B crónica, la cual desemboca en:

Hepatitis

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Causas

Este virus generalmente se contagia por el contacto con los fluidos corporales de una persona infectada. Los fluidos incluyen:

  • Sangre
  • El semen
  • Los flujos vaginales
  • La saliva
Una mujer con hepatitis puede transmitirle el virus al bebé durante el parto. El virus de la hepatitis B no se transmite por la comida o el agua.

Factores de riesgo

Las siguientes situaciones pueden incrementar sus riesgos de contraer la hepatitis B:

  • Tener relaciones sexuales con alguien que esté infectado con hepatitis B o quien sea portador del virus
  • Inyectarse drogas ilícitas, especialmente si se comparten las agujas
  • Tener más de una pareja sexual
  • Hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres
  • Vivir en la misma casa con alguien que está infectado con la hepatitis B
  • Tener un trabajo que implica el contacto con los fluidos del cuerpo, tales como:
    • Paramédicos o empleados del área de emergencia
    • Personas que laboran en funerarias
    • Personal médico
    • Dentistas
    • Asistentes dentales
    • Bomberos
    • Policías
  • Tener una enfermedad de transmisión sexual al mismo tiempo que tiene contacto con la hepatitis B
  • Viajar a áreas donde la hepatitis B es común, tales como China, el sudeste de Asia y África sub-Sahara
  • Haber recibido una transfusión de sangre antes de 1992 (el año en que se desarrolló un análisis de sangre más confiable)
  • Recibir transfusiones múltiples de sangre o de productos sanguíneos, tales como los recibidos por hemofílicos (los riesgos se reducen enormemente con las técnicas de revisión de sangre modernos)
  • Trabajar o ser un paciente en un hospital o en un área de retiro
  • Trabajar o estar encarcelado en una prisión
  • Ser golpeado a tal grado que la piel se rompa por alguien cuya saliva contenga el virus
  • Recibir un tratamiento de hemodiálisis

Síntomas

Pueden aparecer alrededor de 25 a 180 días después del contacto con el virus. Los síntomas más comunes son:

  • Ojos y piel de color amarillento (ictericia)
  • Fatiga que tarda durante semanas o incluso meses
  • Dolor abdominal en el área del hígado (lado derecho superior)
  • Pérdida de apetito
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Dolor articular
  • Fiebre baja
  • Orina oscura y heces fecales de color claro
  • Comezón generalizada
  • Sarpullido

Diagnóstico

El médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos. Se le realizará un examen físico. La hepatitis B se diagnostica mediante un examen sanguíneo. Estos análisis también se utilizan para controlar los efectos de la enfermedad sobre el hígado.

En los casos crónicos, puede ser necesario realizar una biopsia del hígado. Una biopsia consiste en tomar una muestra del tejido del hígado para someterlo a pruebas.

Tratamiento

Los síntomas pueden tratarse con medicamentos. Si tiene un caso sin complicaciones, puede esperar una completa recuperación.

Si tiene hepatitis B crónica, puede tratarse con medicamentos para ayudar a reducir la actividad del virus. El tratamiento también puede prevenir la insuficiencia hepática.

Los medicamentos incluyen:

Si tiene hepatitis B crónica, debe evitar cualquier producto que pueda dañar más el hígado, incluso:

  • Alcohol
  • Algunas medicinas, suplementos dietéticos o hierbas (hable de estas sustancias con el médico antes de tomarlas)

Si tiene hepatitis B, evite el contagio de la infección de la siguiente manera:

  • Comunique a sus médicos, dentistas y pareja(s) sexual(es) que tiene hepatitis B
  • Nunca done sangre, órganos o tejidos
  • Hable con su médico sobre la hepatitis B durante el embarazo o antes de quedar embarazada para asegurarse de que el bebé reciba tratamiento

Prevención

La hepatitis B se puede prevenir con una vacuna que consiste en tres inyecciones. Estas dosis se administran en el transcurso de seis meses. La protección es incompleta sin las tres dosis. Cualquiera que se encuentre en una situación de alto riesgo de contagio de la hepatitis B debe vacunarse en contra de ésta.

Además, para prevenir la transmisión de la hepatitis B:

  • Use condones o absténgase de tener relaciones sexuales.
  • Limite la cantidad de personas con las que mantiene relaciones sexuales.
  • No utilice drogas inyectadas. Si utiliza drogas IV, consiga algún tratamiento que le ayude a dejarlas. Nunca comparta agujas o jeringas.
  • No comparta sus artículos personales que pudiesen tener sangre sobre ellos, tales como:
    • Rasuradoras
    • Cepillos de dientes
    • Utensilios de manicures
    • Aretes
  • Si tiene un tatuaje o perforación en el cuerpo, asegúrese de que la persona que lo realiza utilice un equipo esterilizado de manera adecuada. Usted puede infectarse por medio de estos utensilios si la sangre de alguien más se encuentra en ellos.
  • Si trabaja en el área de salud o seguridad pública:
    • Vacúnese contra la hepatitis B.
    • Siempre siga una rutina de precauciones y manipule con seguridad las agujas y otros instrumentos filosos.
  • Use guantes cuando toque o limpie fluidos corporales de objetos personales, tales como:
    • Vendajes
    • Curitas
    • Tampones
    • Batas
  • Heridas abiertas o cortadas
  • Use sólo agujas esterilizadas para inyectar medicinas, exámenes de sangre, perforaciones de oído y tatuajes.
  • Si usted está embarazada, realícese un examen de sangre para la hepatitis B. Los niños nacidos de madres con hepatitis B deben ser tratados dentro de las primeras 12 horas después del parto.